Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

miércoles, 28 de junio de 2017

Entrevista a Lucille Barnes

¡¡¡Gracias queridísima Lucille y gracias Luciana Muller!!!



Pequeña biografía
   Lucille Barnes es intérprete de inglés-castellano y formadora de intérpretes.
   Nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 3 de enero de 1950 en una familia de origen danés, inglés y escocés. Hizo sus estudios primarios y secundarios en Argentina, en St. Hilda's College y Ward College. Vivió en Dinamarca, Alemania, Francia y Noruega, lugares en los que dio sus primeros pasos como intérprete freelance.
   Algunos años después, se formó académicamente como Intérprete de Conferencias en la Universidad del Salvador (Buenos Aires), fue discípula y luego colega y coordinadora del equipo de Emilio A. Stevanovitch.
   Entre los años 1985 y 1990, se desempeñó como Jefa del Departamento de Traducción e Interpretación de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación (Argentina), durante la Presidencia del Dr. Juan Carlos Pugliese. También se desempeñó como intérprete personal del Dr. Pugliese.
   Fundó y es Directora y Coordinadora General del Estudio Lucille Barnes con años de trayectoria en la capacitación en interpretación de conferencias en diversos idiomas y en el que se forman intérpretes desde 1989.
  Por último, es miembro honorario de la Asociación Internacional de Profesionales de la Traducción y la Interpretación (AIPTI).

Preguntas y respuestas
1. ¿Hace cuánto tiempo se dedica a la interpretación? 
   Empecé con algunas experiencias, sin formación previa, solo por mi bilingüismo y las circunstancias del momento, cuando tenía 19 años y estaba viviendo en Europa, específicamente en Dinamarca y luego en Noruega. El castellano no era un idioma que hablara mucha gente allá, por 1969, 1970. De modo que empecé a oficiar de intérprete en diversas situaciones. Por lo tanto, hace casi 50 años que me dedico de un modo u otro a esta profesión.
¿Qué fue lo que despertó su interés por esta profesión?
   Me gustaban los idiomas, era bilingüe, no me gustaba enseñar idiomas, no me gustaba traducir, pero me atraía el papel protagónico que tiene un intérprete.
2. ¿Con qué tipo de interpretación se siente más cómoda? ¿Consecutiva o simultánea?
   Me gusta la simultánea. Me resulta más fácil, más natural.
¿Por qué?
   No tengo mucha memoria, elemento indispensable para la consecutiva, y no tuve maestros que supieran enseñármela como corresponde.
3. ¿Cómo es su período de investigación antes de una interpretación? 
   Todo depende del tema. Si es algo que manejo mucho, no necesito investigar demasiado, pero si es un tema que desconozco, obviamente requiere mucho más tiempo de investigación. Aunque suelo no aceptar trabajos de temas que no manejo. Y sugiero que no habría que hacerlo.
¿Y cómo maneja los nervios antes y durante la interpretación?
   La ansiedad va bajando en la medida en que uno se vuelve más experto, con la práctica, preparándose adecuadamente para el evento, respiración profunda y relajante, sentirse fuerte y seguro, y también creo que es cuestión de temperamento. Pero nervios sienten todos los intérpretes, si alguno dice que no le pasa, te estará mintiendo.
4. A la hora de tomar notas en una consecutiva, ¿tiene algún método especial que le sea útil?
   Como ya te dije, no hice mucha consecutiva con toma de notas, y cuando fue ineludible el compromiso, anotaba las fechas, números, nombres, y alguna que otra palabra clave, y luego esperaba que la memoria no me traicionara mucho.
   A esta altura de la entrevista debo aclarar que hace varios años que no me dedico de lleno a la interpretación, sino a capacitar intérpretes, ya que adoro enseñar. Interpreto de vez en cuando, ad honorem, para alguna causa con la que quiera colaborar, en situaciones en las que realmente no tengan los medios para pagar honorarios.
5. ¿Cuál ha sido el mayor reto y la mayor satisfacción al que se ha enfrentado en el ejercicio de esta profesión?
   No podría especificar uno en particular, los desafíos son constantes en esta profesión. La mayor satisfacción tal vez haya sido una conferencia en la cual el público aplaudió al orador durante 5 minutos y de pie. Me habían estado escuchando a mí, al menos la mayoría. Era una audiencia de 2.000 personas. El tema era la arquitectura y la poesía, de un tal Richard England, un reconocido arquitecto maltés, que además era poeta, y su disertación incluía párrafos de novelas hermosas, como la Historia sin Fin de Michael Ende. Por suerte, en esa época, mi hijo, que era chiquito, leía mucho, y era fanático de Michael Ende, por lo cual yo estaba empapada de esa literatura. England disertó maravillosamente y yo puede interpretar con placer y alegría. La combinación perfecta. England pidió un aplauso también para mí y luego me regaló su libro de poesías y me dijo que jamás había dado una conferencia con tanto público y tanto éxito.
6. ¿Qué consejos le daría a alguien que está estudiando la carrera de interpretación o recién se está iniciando como intérprete?
   Es fundamental practicar mucho, todo el tiempo, adquirir cada vez más vocabulario en ambos idiomas, más velocidad, más información. Un intérprete lleva sus recursos encima. No puede recurrir a fuentes externas, no hay tiempo. Tiene que poderlo todo y saberlo todo. Y entonces te lleva la vida lograr eso. No se puede dejar de practicar ni de estudiar ni de informarse jamás. Y solo se debe dedicar a esta actividad si realmente le gusta y le hace bien, de lo contrario no debería hacerlo.


Entrevistada por Luciana Müller el 14 de junio de 2017.