Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

viernes, 30 de junio de 2017

Entrevista a Daniel Sánchez Reinaldo

¡Gracias Daniel y gracias Vanesa Marinaro!

Sobre el intérprete

Es intérprete Jurado de inglés nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y socio de ASETRAD (Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes).
Se licenció en Traducción e Interpretación en la Universidad Autónoma de Madrid. Habla castellano, inglés, francés, italiano y ahora está aprendiendo catalán.
Trabaja mucho en televisión, principalmente para TVE. Interpretó a Obama en varias ocasiones, al embajador de EE.UU Alan Solomont y los Premios Nobel en el 2012 (Medicina, Física, de la Paz, Economía).
También trabajó en Accenture, una empresa multinacional dedicada a la prestación de servicios de consultoría y de servicios tecnológicos.

Entrevista

1.       ¿Hace cuánto es intérprete? ¿Cómo fueron sus primeros pasos en la profesión?
Soy intérprete freelance desde 2008, aunque durante mis estudios de Traducción e Interpretación tuve la oportunidad de comenzar en la profesión con un par de clientes que me salieron por aquel entonces y a los que daba servicio a la vez que asistía a las clases en la Universidad. Esos dos clientes me permitieron conocer cómo era este oficio, ir mejorando poco a poco y adquirir un poquito de experiencia para cuando terminase la carrera y me lanzara al mercado.
Al acabar la carrera comencé a trabajar en Accenture, en el departamento de traducción. Allí me encargué de gestionar proyectos y traducir. Después, decidí que había llegado el momento de dar el salto y establecerme como autónomo. Evidentemente fue una decisión con dudas y miedos, porque no sabes cómo se va a dar en el futuro. No sabes si tendrás clientes o no, o si tendrás un volumen de trabajo suficiente como para ganarte la vida con ese trabajo. Pero, por suerte, los clientes empezaron a llegar poco a poco… y así hasta ahora.

2.       ¿Cómo te preparas antes de cada interpretación? ¿Qué cosas llevas contigo que te son útiles en el momento de interpretar?
Para cualquier interpretación es muy importante documentarse previamente. En un congreso, en una conferencia, una reunión de trabajo es muy importante que te proporcionen todos los documentos que se vayan a tratar: presentaciones, discursos, etc. Ir a ciegas a cualquier interpretación es un riesgo que no deberíamos tener que correr. Muchas veces ocurre. Por eso hay que insistir a los clientes que si tienen interés en que su reunión o su congreso salga bien, tienen que ayudar a los intérpretes a saber qué es lo que tienen que interpretar. Hay otras ocasiones, como ocurre cuando interpreto en Televisión Española, en las que eso no es posible. Si estás interpretando un discurso de un presidente, una rueda de prensa tras un atentado o cualquier evento que sea de interés para emitirlo en directo en televisión, ahí nadie te puede entregar de antemano el discurso que se va a dar. Por eso es muy importante estar al día de la actualidad, saber lo que ocurre en el mundo, intuir los puntos principales de los que se puede hablar… Eso ayuda mucho en este tipo de discursos que son difíciles de preparar con antelación, porque muchas veces son noticias de última hora y desde TVE te llaman para que vayas corriendo en 30 minutos.
Sobre las cosas que llevo conmigo al interpretar, siempre llevo un ordenador o un Ipad para poder buscar cualquier palabra de la que tengas dudas. Además, siempre me hago mis glosarios sobre los términos que podemos encontrar ese día, papel y bolígrafo. Eso siempre, para apuntar cualquier cosa, como las cifras.

3    ¿Cuáles son tus técnicas contra el nerviosismo momentos antes de una interpretación?
Es fácil hablar de esto cuando ya llevas tiempo interpretando. Ahora te puedo decir que nunca me pongo nervioso en una interpretación. Sí que puedes estar un poquito “tenso”, lo cual es bueno para darlo todo desde el primer momento. Bien es cierto que al principio recuerdo que me ponía bastante nervioso. Pensar que estaba en televisión, que me podía oír todo el mundo, todo eso me ponía nervioso. ¿La solución? Ir acostumbrándote poco a poco. Y saber que lo único que pueden hacer los nervios es afectar negativamente a tu trabajo. Así que hay que intentar eliminarlos poco a poco. No es fácil, pero la práctica los va relegando a un rincón cada vez más pequeñito.

4     ¿Cuál fue el mayor desafío que se le presentó en una interpretación?
Son muchos los retos que se te pueden presentar al interpretar: un orador que no te pasa su presentación de 100 páginas y él intenta hacer su exposición en 15 minutos a toda velocidad, oradores que no vocalizan, interpretaciones de reuniones en la que los participantes se conectan vía telefónica (con un sonido que no siempre es bueno para interpretar), etc. Pero si tengo que pensar en una, recuerdo una entrevista en TVE a una exsoldado israelí que había publicado un libro y estaba en España para presentarlo. La entrevista era en directo. Antes de empezar hicimos una prueba de sonido para ver que los micros funcionaban bien, y así era. La entrevista empezó y de repente el micro de la exsoldado dejó de funcionar. Solo la oía a través del micro de la presentadora, con el consiguiente eco de fondo, que parecía que estaba metida en una cueva. A esto hay que añadir que la exsoldado comenzó de repente a hablar muy rápido y a decir ideas inconexas, sin tener mucho sentido. Yo hice todo el esfuerzo del mundo por sacar la situación adelante, pero la entrevista no salió del todo bien. Lo peor de todo es que cuando acabamos, vimos a la invitada y a su agente literario. Se acercó a mí y me dijo: “Perdona, pero ha llegado a la entrevista fumada”. No es bueno fumar ciertas sustancias antes de que te entrevisten en televisión. ¡Y menos si hay un intérprete de por medio!

5      ¿Qué consejos le darías a un estudiante de interpretación?
Siempre que los estudiantes de interpretación me piden un consejo siempre digo lo mismo: si de verdad queréis ser intérpretes, lo conseguiréis. Hay que dedicarle mucho tesón, mucho esfuerzo, mucho trabajo. Aprender, aprender y aprender. Y equivocarse, que no es malo. Hay que aprender de los errores. Pero si uno quiere ser intérprete, con trabajo lo será. Hay que abrirse paso en el mercado, claro. Pero como en cualquier trabajo. Si tú de verdad quieres ser intérprete, lucha por ello y todo llegará.