Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

sábado, 18 de junio de 2016

Gerundio: usos aceptables

(Gramática de la RAE: 27.3.1d) Se considera incorrecto el uso del gerundio para indicar una pura relación de posterioridad, como en Estudió en Santiago, yendo (en lugar de … y fue) después a Bogotá. No obstante, la anomalía de estas construcciones, documentadas ya en la lengua clásica, se atenúa cuando la posterioridad que se expresa es tan inmediata que casi se percibe como simultaneidad, y también cuando cabe pensar que el gerundio denota una relación causal, consecutiva o concesiva: Los cartagineses lo atacaron, obligándole a refugiarse en una torre, a la que luego le prendieron fuego (Fuentes, Naranjo); Alba se la arrebató de la mano de un zarpazo y la lanzó contra la pared, haciéndola añicos (Allende, Casa). (Gramática de la RAE: 27.2.2c) Aunque se consideran generalmente construcciones menos elegantes, admiten el gerundio con valor adjetival sustantivos de información y comunicacióncomo carta, comunicado, correo, decreto, mensaje o nota: El mensaje del subsecretario informándome de ello era bastante escueto. Dice sobre el tema Moliner: Hay todavía otro caso de gerundio adjetivo admitido por el oído español completamente irregular, pues, no sólo no está entre los admitidos por la RAE, sino que a él no es aplicable la norma de responder a la pregunta “¿cómo está?”: ‘El B. O. publica una disposición regulando….’ Son gerundios que hacen el papel de adjetivos o participios-adjetivos yuxtapuestos (…) y son privativos de ciertos verbos (en el caso del ejemplo, “regular”), pues con otros no son admitidos: nadie diría, por ejemplo, ‘tiene una casa rentando mucho dinero’. Se ha intentado explicarlos considerando el gerundio referido al verbo de la oración principal (‘publica regulando’); pero casos en que tal atribución no es posible invalidan esa explicación. No hay, pues, más remedio que considerar este caso como uno de los de “excrecencia” o aparición en el lenguaje de excepciones a las normas de uso vigentes, y esperar a ver si el anatema de los gramáticos acaba por extirparlo, o si el brote prevalece a pesar del anatema. En un contexto similar, la construcción es aceptable cuando el gerundio sigue a un verbo (“Escribió comunicándoles…”). En estos casos, la interpretación causal del gerundio está próxima a la final; se explica la razón del acto de escribir, pero también la finalidad (Gramática de la RAE, 27.3.2b).