Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

jueves, 25 de junio de 2015

La vocalización es fundamental

¡¡Gracias Olga Nowak!!

Vocalizar: tarea imprescindible para la interpretación

Interpretar y vocalizar
El título es muy claro y quizás incluso obvio. Un intérprete que habla y al que no entendemos puede olvidarse de ser algún día un excelente profesional si no le pone remedio. Existen muchas técnicas, trucos del almendruco y ejercicios variopintos que nos ayudan a ejercer mejor esta maravillosa profesión, y no sólo se viene tratando de habilidades, aunque estas puedan jugar un papel significativo. Sé que me repito una y otra vez pero si no te gusta tu trabajo mejor dedícate a otra cosa, ya que lo que gusta,interesa y apasiona se hace más a gusto y con mejores resultados. Lo siguiente y que sigue muy de cerca el amar tu propia profesión es el arte de vocalizar. ¿Por qué es tan importante en la interpretación?
Para responderos a esta pregunta lo haré planteándoos otra pregunta un tanto retórica, a mi parecer: ¿no os ha pasado nunca escuchar a un orador y no entenderle a pesar de hablar la misma lengua? Pues esto es justamente a lo que me refiero al poner hincapié en la importantísima tarea de la vocalización.
Un intérprete que habla y al que no entendemos puede olvidarse de ser algún día un excelente profesional si no le pone remedio.
Los actores profesionales de teatro, ciertos políticos (porque seamos francos, no podemos decir lo mismo de todos), presentadores de televisión y especialistas que hacen de su voz el tesoro más preciado conocen y trabajan con varias metodologías y ejercicios para perfeccionar técnicas del habla en público. Así pues, junto a la vocalización hay que aprender a respirar y controlar la respiración. Existen ejercicios de respiración que permiten una adecuada ventilación pulmonar, y también hay varios ejercicios con el fin de fortalecer y desarrollar el aparato buco-faringeo-laríngeo, cuya práctica diaria es indispensable para todos aquellos que de manera directa o indirecta trabajen con su voz.
micrófono para vocalizar en interpretación
Para ayudaros, vamos a proponer cinco ejercicios muy simples que os ayudarán a mejorar vuestra dicción y vocalización, tomad nota:
  1. Aprender a respirar por la nariz: inspiración y espiración nasal que consiste en una inspiración lenta, suave, profunda y silenciosa. Una vez se inspire hay que hacerlo del mismo modo lentamente, suavemente y silenciosamente. Respirar es fundamental para calmarse antes y durante una conferencia “encerrados” en una cabina de interpretación.
  2. Aprender a respirar por la boca: inspiración nasal y espiración bucal que consiste en una inspiración lenta, suave, profunda y silenciosa. Una vez se espire hay que hacerlo del mismo modo. La espiración bucal debe de ser muy prolongada.
  3. Trabajar la agilidad de la voz mediante ejercicios de trabalenguas: es muy útil ya que no sólo se necesita una dicción excelente sino que también se aumenta el ritmo, una situación muy similar con la que nos podemos encontrar durante una conferencia si nuestro orador cambiaa de ritmo del discurso.
  4. Trabajar la dicción: os propongo un ejercicio muy sencillo que consiste en ponerse un lápiz en la boca. Notaremos que la lengua choca con el lápiz que es un nuevo obstáculo que nos complica el habla. Lo que tenemos que lograr es hablar de manera que aún con el lápiz entre los labios, nuestro discurso sea inteligible. Tras unos minutos, nos quitaremos el lápiz y hablaremos normalmente, con más fluidez.
  5. Controlar el ritmo del discurso: ¿y eso qué tiene que ver con la vocalización? Mucho no, lo siguiente. El ritmo puede ser nuestro aliado si sabemos reconocer la constancia, el correcto tono de voz y la tesitura (ni subimos nuestro tono ni lo bajamos para no parecer que estamos cantando). Hay que tener en cuenta que a la hora de sentarse ante un micrófono, la denominada tensión de la emisión hace que el locutor tienda a acelerar la velocidad de su dicción, hasta el punto de ser ininteligible por completo. Por ello, os propongo que os grabéis y os escuchéis. Es una manera fácil de conocer de primera mano vuestro discurso y analizarlo detalladamente.