Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

miércoles, 20 de mayo de 2015

Hoy quiero agradecer de manera muy especial a la traductora e intérprete uruguaya Diana Jaso de Aznarez por haber engalanado nuestra clase con su visita. Diana es A en español, B en francés y C en portugués e inglés; además tiene conocimientos de italiano. Trabajó para el Parlamento y el Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay y tiene una vasta trayectoria en el sector privado. 

Gracias Diana por contarnos sobre tu formación y pintarnos la realidad de la interpretación y la traducción en Uruguay.  Felicitaciones por tu increíble trayectoria en la que has interpretado desde presidentes y alcaldes de Francia hasta científicos y luminarias artísticas, entre otros. Pero sobre todo, gracias por la generosidad con la que compartiste tus conocimientos; y por la calidez, humildad y simpatía que caracterizaron toda tu exposición. 

Diana querida, las puertas de esta cátedra y de esta casa de estudios estarán siempre abiertas para ti.



Entrevista a Jorge Milazzo

En el marco de la cátedra de Orientación Profesional, los alumnos deben contactarse con un proveedor de servicios de interpretación y hacerle una entrevista. Agradecemos la excelente predisposición del intérprete Jorge Milazzo, y su generosidad al compartir sus conocimientos y experiencia con nosotros. ¡Felicitaciones al alumno Franco Flesia por su trabajo!




1- Si pudiera volver atrás, cuando recién se recibió, ¿qué haría diferente o qué consejo se daría? 

Creo que habría estudiado algún idioma "exótico", como ruso o árabe, pues son muy pocas las personas que tienen una combinación lingüística así. Y habría estudiado francés con mucha más dedicación cuando era "más" joven, para que al día de hoy mi nivel de francés fuera igual de bueno que mi nivel de inglés. Otra opción habría sido hacer alguna otra carrera, al menos en forma parcial, para especializarme en algún tema muy específico, ya fuera veterinaria, arquitectura o ingeniería naval.


2- ¿Cuáles diría que son las cualidades de un buen compañero (intérprete) de trabajo? 

Debe tener flexibilidad y gran capacidad de adaptación; ser un buen profesional, tanto para enseñarnos como para aprender de nosotros; ser lo suficientemente humilde para aceptar que alguien con menor experiencia pueda saber algunos temas mejor que él/ella; ser consciente de que se debe trabajar realmente en equipo y que no debe hacer lo que no le gusta que le hagan. También tiene que ser generoso y compartir tanto el material como los conocimientos y experiencia(s).


3- ¿Cuándo se puede decir que uno está especializado en un tema? (por cursos, horas de práctica, etc.) 

Sin duda, los cursos ayudan y mucho, pero es en la cancha donde se ven los pingos. Se requieren horas y horas de lectura y estudio. Estar especializado implica no solo conocer al dedillo la terminología en ambos idiomas, sino también la temática y las relaciones entre los campos que componen dicho tema. Por ejemplo, estar especializado en métodos de lixiviación de uranio no significa solo saber nombrar los materiales radiactivos, sino entender, al menos conceptualmente, los procesos, la problemáticas, las implicancias, y sobre todo, poder usar la fraseología típica que usa un especialista.


4- ¿Con cuánta frecuencia los clientes desvaloran o no entienden bien el servicio que les brinda? ¿Se
defiende de alguna manera? 

Muchos clientes no conocen muy bien qué entraña la labor de un intérprete, por eso es fundamental educarlos, pero con profesionalismo. Por otro lado, son los propios intérpretes quienes desvaloran la profesión al cobrar tarifas ridículamente bajas, al no respetar pautas y condiciones mínimas de trabajo, al no prepararse y estudiar adecuadamente, al aceptar trabajos para los que no están preparados, al comportarse como un mero sirviente bilingüe.

Igual en lo personal confieso que en general mis clientes no desvaloran mi trabajo, si bien no todos conocen a la perfección este mundillo. Usualmente se muestran bastante dispuestos a aceptar mis comentarios o sugerencias. Y sobre todo, hay ciertos límites que YO no cruzo: no regalo mi trabajo, no trabajo por honorarios demasiado bajos y, sobre todo, no permito que sea el cliente quien me imponga todas las condiciones como si yo fuera un esclavo. Puedo ser flexible hasta cierto punto, pero de ahí en más, todo tiene un precio, sobre todo, económico.

martes, 19 de mayo de 2015

Entrevista a Romina Berardi

En el marco de la cátedra de Orientación Profesional, los alumnos deben contactarse con un proveedor de servicios de interpretación y hacerle una entrevista. Agradecemos la excelente predisposición de la intérprete Romina Berardi, de RB Language Services, y su generosidad al compartir sus conocimientos y experiencia con nosotros. ¡Felicitaciones a la alumna Dafne Zanelli por su trabajo!



¿Hace cuánto que se dedica a la interpretación?

Hace 10 años: empecé a interpretar profesionalmente el 13 de febrero de 2006, en un proyecto de implementación de software para una empresa multinacional, que se extendió 8 meses. Desde entonces, trabajo como intérprete y traductora independiente.



¿Cuáles han sido los mayores retos a los que se ha enfrentado en este trabajo? ¿Recuerda algún trabajo particularmente difícil?

Uno se enfrenta a todo tipo de desafíos: desde clientes difíciles que no entienden los requisitos mínimos que se deben cumplir para que podamos hacer nuestro trabajo como intérpretes (en materia de horarios, pausas, provisión de materiales, etc.), que te retacean información, que menosprecian tu trabajo (y no se dan cuenta de lo esencial que les resultamos)… Hasta oradores complicados, ya sea por la velocidad a la que hablan o por el acento que tienen o porque el inglés no es su lengua materna y no lo manejan bien (recuerdo un par de japoneses que nos dieron su discurso impreso, porque lo iban a leer, y que cuando se salían apenas de lo escrito –para hacer algún comentario o chiste u observación– era imposible entenderles). También hay desafíos personales a superar: yo, por ejemplo, sufro de migrañas, y me ha tocado tener que interpretar en días en los que tengo ataques migrañosos y cuando lo único que quiero hacer es estar en mi casa, en mi cama, acostada y con hielo en la cabeza, tratando de dormir. O días en los que simplemente te sentís mal anímica o físicamente y no podés irte y tenés que seguir, no queda otra, porque no vas a colgar un evento tuyo o de otro colega así nomás. Puede haber desafíos en términos de los temas a interpretar, obvio, pero esos son los más comunes y para los que más estamos listos: hay que prepararse de antemano y llegar al día de ese evento con el mayor conocimiento del tema posible.


¿Tiene algún modo especial de prepararse para las conferencias?

Siempre que se puede, hay que pedirle al cliente (o al colega que te contrata) material e información sobre el evento. La realidad es que muchas veces, muchas más de las deseadas, o no hay material, o no te mandan nada (ya sea por cuestiones de confidencialidad, de desorganización, de mala predisposición, etc.). En casos así, al menos hay que tratar de averiguar la temática del evento y, con eso, empezar a buscar información en internet sobre el tema, leer al respecto en ambos idiomas, armar algún tipo de glosario y tratar de cubrir la mayor cantidad de aspectos posibles. Si conseguimos los nombres de los oradores, es útil buscarlos en internet, leer sus biografías, ver si los encontramos en algún video de YouTube para escuchar cómo hablan (y preocuparnos –o no– de antemano). También es verdad que, al principio, cuando recién empezaba y no tenía muchos eventos, pero sí mucho tiempo libre, dedicaba muchísimas horas a prepararme para una interpretación. Leía cualquier presentación, Powerpoint o documento que pudieran mandarme, hacía glosarios, etc. Con el paso del
tiempo, y cuando tenés tres eventos de tres temas distintos en una misma semana (por poner un ejemplo), es muy complicado encontrar el tiempo (y las ganas) para leer el material que te hayan mandado o, en su defecto, ponerte a hacer una búsqueda exhaustiva –como hacía antes– en internet. No digo que sea lo mejor, digo que, con el tiempo, a veces pasa. Y hay que relajar la ansiedad y los nervios de saber que no estás tan preparada como te gustaría (en un mundo ideal).

Una cosa que sí hago, siempre-siempre, la noche anterior a un evento, es preparar mi bolso/cartera con todo lo que voy a necesitar. Puede parecer una pavada, pero me ha salvado en muchas ocasiones: el anotador, varias lapiceras, pañuelitos descartables, la netbook, los cables para cargar la netbook y el celular, los anteojos, y todo lo que puedo llegar a necesitar en el día. Es un consejo que me dio el que fue mi mentor (ahora, colega y amigo) y que me resultó y sigue resultando útil.



¿Cuál es el trabajo del que se siente más orgullosa?

Alguien, una vez, después de una interpretación en un evento de programación en Ruby, me dijo “You made it seem like we were all speaking the same language”. Fue lo más hermoso que me dijeron a nivel profesional. Coincide que fue en un evento de un cliente propio que me valora muchísimo como proveedora y como persona. De esos clientes que te agradecen todo el tiempo por tu trabajo, tanto arriba como abajo del escenario, que te dicen “nosotros cuando cada año empezamos a planear el evento, sabemos que a vos te llamamos sin pensarlo, sin buscar otros proveedores de interpretación”. Lograr ese nivel de confianza y satisfacción con un cliente es fabuloso.



¿Qué consejos le daría a un intérprete novel o recién recibido?

1) Que no se crean que, porque ya se recibieron, ya está, ya “se las saben todas” (hay muchísimos así, te juro), que ya no tienen nada más por aprender, que ya están listos para comerse al mundo. No lo hagan, porque el día que se queden mudos en cabina y quieran salir corriendo y llorando de ahí (a
todos nos pasó alguna vez), el golpe anímico que se van a dar es enorme.

2) Que busquen a un mentor, un intérprete con mucha más experiencia, que los pueda ir metiendo en cabina de a poco, en eventos “fáciles” primero, para no quemarlos (somos pocos y nos conocemos mucho) y para ir sumando horas de cabina gradualmente.

3) Que no digan que sí a todo evento que se les presente, sin saber si realmente están capacitados para hacerlo (yo, por ejemplo, casi no hago medicina porque considero que tendría que saber muchísimo más para poder interpretar en eventos médicos); que sepan cuáles son sus límites y limitaciones (vuelvo al punto 1).

4) Que respeten y hagan respetar la profesión y las tarifas (no por ser novel/recién recibido está bien romper el mercado).

5) Que sean buenos compañeros de cabina: si sos un mal compañero de cabina (si no sabés trabajar en equipo, si no le anotás cifras, nombres, etc. a tu compañero mientras está interpretando, si te vas de la cabina en el momento en el que le pasás el micrófono al otro y volvés a los 20’, etc.), nadie va a querer trabajar con vos, y en esta profesión, nadie te llama a cabina si no te conoce –y le gusta cómo trabajás, obvio– o si no conoce a alguien que trabajó con vos –y te recomendó–. La reputación es clave.

6) Que sean humildes: el intérprete no es la estrella del evento, no tiene que sobresalir y no tiene que esperar que todos lo alaben y le pongan la alfombra roja. Cuanto más invisible, mejor. El ego queda afuera de la cabina.

(No están en orden de importancia, así se me ocurrieron nomás, considero que son todos igual de fundamentales).

El poder de las palabras

Gracias Fernando Navarro y Xosé Castro Roig por haber compartido este video en Facebook. ¡Interesantísimo!

Millenium: "El poder de las palabras" (programa de televisión: 56 min)
Mesa redonda con Virgilio Ortega, Álex Grijelmo, Inés Fernández-Ordóñez y Andrés Ibáñez Segura.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/millennium/millennium-poder-palabras/3132698/

sábado, 16 de mayo de 2015

Entrevista a Xenia Sergejew

En el marco de la cátedra de Orientación Profesional, los alumnos deben contactarse con un proveedor de servicios de interpretación y hacerle una entrevista. Agradecemos la excelente predisposición de la intérprete de ruso Xenia Sergejew, que fue la intérprete de la presidenta en su último viaje a Rusia, y su generosidad al compartir sus conocimientos y experiencia con nosotros. ¡Felicitaciones Nicolás Albretch por tu trabajo!


1- ¿Cómo fue su inmersión al mundo laboral? ¿Cómo fue su primera experiencia de interpretación?
La inmersión al mundo laboral fue paulatina, de la mano de mis dos mentores. Mi primera experiencia de interpretación (consecutiva) llevó la tensión de lo desconocido, pero también la tranquilidad que brinda el trabajar con profesionales experimentados que además confían en uno.

2- ¿Cuáles han sido los mayores retos a los que te has enfrentado en este trabajo?
Uno de los mayores retos que se me presentaron fue resultado de las expresiones que vienen teñidas de un matiz netamente cultural y para las cuales hay que encontrar rápidamente un equivalente que transmita la idea y el concepto. Otro gran reto es mantener activa la habilidad de interpretar en un idioma de baja difusión que lamentablemente no permite un trabajo uniforme y constante. 

3- ¿Qué recomendaciones le daría a alguien que recién se inicia en la profesión?
Ser muy honesto profesionalmente con uno mismo y a partir de allí, con el cliente, es decir, prepararse siempre seriamente para cada temática por abordar y ser consciente de las propias capacidades y limitaciones.

4- ¿Qué importancia tiene, en su opinión, el compañero en cabina? ¿Puedes dar algunas recomendaciones para el trabajo en equipo dentro de la cabina?
Tener un buen compañero de cabina es garantía de un trabajo bien realizado. Se trabaja en equipo con un mismo fin para que parezca que es uno solo el que interpreta. Como recomendación, siempre estar atento (aún en el descanso) de lo que puede necesitar el "concabino" (neologismo que escuché y me pareció muy ilustrativo) y ayudarse mutuamente haciendo anotaciones o sugiriendo términos.

5- ¿Se siente satisfecha con su profesión? ¿Cumple con las expectativas que usted tenía antes de dedicarse a esto?
La profesión me ha dado muchas más satisfacciones de las que podía imaginar. La interpretación abre puertas de mundos que no son el nuestro y que solo "visitamos" durante nuestro trabajo. También permite conocer a colegas y personas de todo el mundo. Eso ya es una riqueza invaluable.

jueves, 14 de mayo de 2015

Interpretación simultánea de Chomsky

Muy interesante, para escuchar con atención y analizar los estilos de los dos intérpretes.

Está dividido en tres partes. Parte 1


Parte 2

Parte 3
Enjoy!

miércoles, 13 de mayo de 2015

Entrevista a Diana Merchant

En el marco de la cátedra de Orientación Profesional, los alumnos deben contactarse con un proveedor de servicios de interpretación y hacerle una entrevista. Agradecemos la excelente predisposición de Diana Merchant, del CCIT, y su generosidad al compartir sus conocimientos y experiencia con nosotros. ¡Felicitaciones Belén Piedrabuena y Laura Beneditich por el trabajo!




1)¿Por qué decidió convertirse en intérprete? 
Me gustaban mucho los idiomas y me encantaba la idea de un trabajo muy poco rutinario que implicara conocer tantas culturas diferentes.


2) ¿Tiene alguna especialización?
Además de hacer conferencias relacionadas mayormente con las ciencias sociales, me especialicé en telecomunicaciones y computación, economía y derecho.  Esto se dio por una cuestión de oferta y demanda del mercado por un lado y preferencias personales por otro.


3) ¿Qué tipo de interpretación prefiere?
Prefiero la interpretación simultánea porque me permite ser totalmente fiel al orador, imitar sus inflexiones de voz, su ritmo y entonación mientras transmito su mensaje en el otro idioma.


4) ¿Qué consejo le daría a alguien que recién comienza?
Alguien que recién comienza debe tener en cuenta que es un trabajo sumamente gratificante pero que requiere de mucho estudio, lectura permanente, curiosidad por todo lo que nos rodea. Como todo trabajo independiente, tiene épocas de gran carga laboral y otras como el verano en que hay muy pocas conferencias. Si lo que se busca es la estabilidad, al principio esto es difícil de lograr.


5) ¿Cuántos años lleva trabajando como intérprete?
Llevo trabajando 38 años como intérprete.


6) ¿Cómo comenzó a insertarse en el mundo laboral?
Empecé trabajando con el Dr. Emilio Stevanovitch en cuya Escuela de Intérpretes me formé. Él tenía un grupo de intérpretes a los que coordinaba en las diferentes conferencias.


7) ¿Cuál fue su peor experiencia interpretando? 
Mi peor experiencia fue en una conferencia mundial sobre impuestos (técnicamente muy 
difícil) con oradores de acentos incomprensibles. Era imposible usar el parafraseo o la 
intuición para reformular las ideas en el otro idioma.


8) ¿Cuál fue su experiencia más gratificante interpretando? 
Mi experiencia más gratificante fue un caso en el que un participante se acercó a la cabina 
para decirnos que durante la totalidad de un día de conferencia había olvidado que alguien 
estaba interpretando a los oradores, que él sintió en todo momento que las intérpretes 
éramos los oradores.


9) ¿Con cuánto tiempo de anticipación estudia para una interpretación?
Todo depende del tema y de la antelación con la cual nos envían el material de trabajo. En 
algunos casos llegué a estudiar durante más de un mes y en otros unos pocos días.


10) ¿Ha negado su trabajo a muchos clientes? 
A pocos y únicamente porque no me garantizaban las condiciones mínimas para hacer un 
trabajo profesional como por ej., tipo de interpretación, ubicación de los intérpretes dentro de la sala, número de intérpretes a contratar.


11) ¿En qué momento de su carrera se sintió realizado como profesional?
Me sentí realizada en muchos casos pero si tuviera que mencionar a algunos en particular diría que interpretando a Henry Kissisnger, al Presidente Clinton y algunos otros de igual relevancia. Esto se dio aproximadamente 15 años después de haber comenzado a trabajar.


12)  ¿Algún comentario sobre la profesión como tal y para los intérpretes por venir?
Es un trabajo muy lindo, gratificante, que requiere de una enorme cultura general, una 
flexibilidad y capacidad de adaptación a circunstancias diversas. Todos los sacrificios y el 
estudio valen la pena cuando uno se da cuenta de que sirvió de puente entre dos culturas 
diferentes.