Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

jueves, 10 de diciembre de 2015

Orientación profesional: cabina y equipo

Muchas veces, los organizadores de un evento no le dan la suficiente importancia al lugar donde va ubicada la cabina o las condiciones que esta debe reunir. La cabina es fundamental. Al ser insonorizada proporciona el aislamiento acústico que el intérprete necesita para poder hacer un buen trabajo. Su ubicación también es muy importante y debe estar ubicada de forma tal que le permita al intérprete tener una visión óptima del orador y del escenario. He aquí un excelente artículo publicado por AIIC al respecto. ¡Que lo disfruten! Diseño y construcción de cabinas


viernes, 20 de noviembre de 2015

Convocatoria para traductores e intérpretes

El Centro de Idiomas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) convoca a traductores e intérpretes de diferentes lenguas para la presentación de CV y carpeta de antecedentes con el objetivo de conformar una base de datos para futuro servicio.
El CV debe enviarse en archivo adjunto al siguiente correo: mdvgastaldi@unl.edu.ar (María del Valle Gastaldi, vicedirectora del Centro) y debe incluir la información que se detalla:
  • Título profesional
  • Antecedentes laborales, antigüedad
  • Cursos de capacitación con evaluación
  • Cursos de capacitación sin evaluación
  • Participación en congresos y Jornadas como expositor
  • Participación en congresos y jornadas como asistente
Las carpetas con documentación probatoria deberán presentarse en el Centro de Idiomas de la UNL, sito en San Jerónimo 1750 - ciudad de Santa Fe, de 8 a 18 hasta el viernes 4 de diciembre inclusive.

martes, 29 de septiembre de 2015

Los intérpretes no son infalibles

«Si lo haces bien nadie se dará cuenta de que estuviste. Pero si lo haces mal, ay si lo haces mal. Entonces darás la vuelta al mundo», dice sobre su profesión, medio en broma medio en serio, María Galán, miembro de la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes (Asetrad). Los hechos le dan la razón. Hace apenas una semana la intérprete de Barack Obama acaparaba titulares tras una metedura de pata: la de traducir, de boca del presidente norteamericano, que EE.UU. siempre tendrá «una relación más fuerte y unida» con España en vez de decir que quería relaciones con una «España fuerte y unida». Una alteración que cambiaba todo el mensaje político del encuentro mantenido con Felipe VI.
La traductora e intérprete jurada asegura que el objetivo del gremio es interpretar siempre con la máxima fidelidad, pero «no son infalibles» y, de vez en cuando, se cometen errores. La hemeroteca no olvida esta clase de malentendidos: en noviembre de 2013 todas las agencias de noticias tradujeron como «basura» el calificativo que le dedicó Dennis Abbot al entonces ministro de Educación, José Ignacio Wert, a raíz de un anuncio de las becas Erasmus. Abbot dijo «rubbish», pero con la acepción de «disparate» —«No sé como decirlo de forma más diplomática, esto es un disparate», hubiese dicho—. O recientemente con Hillary Clinton, que en el arranque de su campaña dijo que los americanos necesitaban un «champion»: en España se tradujo como campeón, pero, según apunta Galán, la acepción más indicada hubiera sido «defensor».
En opinión de Galán hay tres factores imprescindibles para un buen trabajo: un 45 por ciento depende del conocimiento de la lengua; otro 45 por ciento depende del trabajo previo —documentación, investigación sobre el tema, el interlocutor, etc.— y un 10 por ciento depende del autocontrol que tenga el profesional, el factor humano. Fue este último punto, según Galán, el que frente a las cámaras, los periodistas, el presidente de Estados Unidos y el Rey de España, le pudo jugar una mala pasada a la intérprete.
Se trataba de una interpretación llamada «consecutiva»: sin cascos ni cabina; solo papel y bolígrafo. El sujeto habla en intervalos de un minuto aproximadamente mientras el intérprete memoriza lo que va diciendo y apunta solo las palabras clave para después tomar él la palabra. Es la que se suele utilizar en los juzgados, por ejemplo. Sin embargo, no es el único tipo de interpretación que existe: está la«simultánea», la que se realiza desde una cabina, pisando las palabras del sujeto con apenas unos segundos de diferencia. Suelen ser dos intérpretes quienes, formando equipo, se turnan a intervalos de 30 minutos —«quien tiene un buen “concabino”, tiene un tesoro», bromea Galán—. También está la interpretación «de enlace», sin cabina ni cuaderno porque son frases muy cortas. Por último está la«susurrada». Esta se da sobre todo en comidas institucionales. El intérprete se sitúa dos pasos por detrás del comensal y va susurrando las interpretaciones.
En resumen, dice Galán, los intérpretes y traductores son «puentes entre culturas». A veces, en campos técnicos como la medicina o una ingeniería, más fáciles por tener menos matices. Pero siempre acaba llegando el dilema. «¿Cómo traduces “bagel”? No es una medianoche, no es un cruasán, no es un donut. Es... un bagel», cuenta Galán. En el otro extremo, la intérprete aún se acuerda de ver la serie «el Príncipe de Bel-Air» y que un personaje dijera que bailaban «como Chiquito de la Calzada». Porque frente a conceptos o bromas para los que no hay equivalente hay dos opciones: o ser fiel al original, a veces a costa de que el receptor no lo entienda, o intentar adaptarlo a su cultura. «Al final somos responsables de los buenos y malos neologismos».

lunes, 27 de julio de 2015

jueves, 25 de junio de 2015

La vocalización es fundamental

¡¡Gracias Olga Nowak!!

Vocalizar: tarea imprescindible para la interpretación

Interpretar y vocalizar
El título es muy claro y quizás incluso obvio. Un intérprete que habla y al que no entendemos puede olvidarse de ser algún día un excelente profesional si no le pone remedio. Existen muchas técnicas, trucos del almendruco y ejercicios variopintos que nos ayudan a ejercer mejor esta maravillosa profesión, y no sólo se viene tratando de habilidades, aunque estas puedan jugar un papel significativo. Sé que me repito una y otra vez pero si no te gusta tu trabajo mejor dedícate a otra cosa, ya que lo que gusta,interesa y apasiona se hace más a gusto y con mejores resultados. Lo siguiente y que sigue muy de cerca el amar tu propia profesión es el arte de vocalizar. ¿Por qué es tan importante en la interpretación?
Para responderos a esta pregunta lo haré planteándoos otra pregunta un tanto retórica, a mi parecer: ¿no os ha pasado nunca escuchar a un orador y no entenderle a pesar de hablar la misma lengua? Pues esto es justamente a lo que me refiero al poner hincapié en la importantísima tarea de la vocalización.
Un intérprete que habla y al que no entendemos puede olvidarse de ser algún día un excelente profesional si no le pone remedio.
Los actores profesionales de teatro, ciertos políticos (porque seamos francos, no podemos decir lo mismo de todos), presentadores de televisión y especialistas que hacen de su voz el tesoro más preciado conocen y trabajan con varias metodologías y ejercicios para perfeccionar técnicas del habla en público. Así pues, junto a la vocalización hay que aprender a respirar y controlar la respiración. Existen ejercicios de respiración que permiten una adecuada ventilación pulmonar, y también hay varios ejercicios con el fin de fortalecer y desarrollar el aparato buco-faringeo-laríngeo, cuya práctica diaria es indispensable para todos aquellos que de manera directa o indirecta trabajen con su voz.
micrófono para vocalizar en interpretación
Para ayudaros, vamos a proponer cinco ejercicios muy simples que os ayudarán a mejorar vuestra dicción y vocalización, tomad nota:
  1. Aprender a respirar por la nariz: inspiración y espiración nasal que consiste en una inspiración lenta, suave, profunda y silenciosa. Una vez se inspire hay que hacerlo del mismo modo lentamente, suavemente y silenciosamente. Respirar es fundamental para calmarse antes y durante una conferencia “encerrados” en una cabina de interpretación.
  2. Aprender a respirar por la boca: inspiración nasal y espiración bucal que consiste en una inspiración lenta, suave, profunda y silenciosa. Una vez se espire hay que hacerlo del mismo modo. La espiración bucal debe de ser muy prolongada.
  3. Trabajar la agilidad de la voz mediante ejercicios de trabalenguas: es muy útil ya que no sólo se necesita una dicción excelente sino que también se aumenta el ritmo, una situación muy similar con la que nos podemos encontrar durante una conferencia si nuestro orador cambiaa de ritmo del discurso.
  4. Trabajar la dicción: os propongo un ejercicio muy sencillo que consiste en ponerse un lápiz en la boca. Notaremos que la lengua choca con el lápiz que es un nuevo obstáculo que nos complica el habla. Lo que tenemos que lograr es hablar de manera que aún con el lápiz entre los labios, nuestro discurso sea inteligible. Tras unos minutos, nos quitaremos el lápiz y hablaremos normalmente, con más fluidez.
  5. Controlar el ritmo del discurso: ¿y eso qué tiene que ver con la vocalización? Mucho no, lo siguiente. El ritmo puede ser nuestro aliado si sabemos reconocer la constancia, el correcto tono de voz y la tesitura (ni subimos nuestro tono ni lo bajamos para no parecer que estamos cantando). Hay que tener en cuenta que a la hora de sentarse ante un micrófono, la denominada tensión de la emisión hace que el locutor tienda a acelerar la velocidad de su dicción, hasta el punto de ser ininteligible por completo. Por ello, os propongo que os grabéis y os escuchéis. Es una manera fácil de conocer de primera mano vuestro discurso y analizarlo detalladamente.

miércoles, 10 de junio de 2015

Amena charla entre Walter Kerr y Olga Alvarez de Barr



CHARLA COMPLETA
Walter Kerr es intérprete presidencial en Argentina y una persona que siempre ha valorado el enfoque profesional y la importancia de la formación continua. Subraya que lo fundamental es amar lo que se hace y nunca dejar de aprender. Con la esperanza de inspirar a estudiantes y jóvenes intérpretes, nos sentamos un día para conversar con él sobre la profesión de intérprete de conferencias.

Olga Álvarez de Barr (OAB): Walter, ¿cómo llegas a la interpretación de conferencias?
Walter Kerr (WK): Supongo que mi historia es una historia bastante habitual entre los intérpretes. Primero me formé como traductor, en lo que en Argentina llamamos traductor público, es decir, un traductor con una formación principalmente jurídica. De todas formas mi objetivo a mediano plazo era dedicarme a la interpretación, pero me parecía muy valioso contar con una formación en traducción escrita justamente por la amplia exposición a temas, y experiencias, y a partir de ahí especializarme en el campo de la interpretación. Esa fue la secuencia que terminé desarrollando en mi historia profesional.
OAB: ¿Cómo entras en contacto con AIIC?
WK: La primera asociación de la que formé parte fue la Asociación Argentina de Intérpretes de Conferencias (ADICA) y dentro de esa asociación había varios intérpretes muy reconocidos. Cuando yo me vinculé con la asociación argentina, esos intérpretes me recomendaron muy fuertemente que me pusiera en contacto con AIIC, en primer lugar por la combinación lingüística con la que yo trabajaba y, en segundo lugar, también, porque les parecía útil que yo ya desde una edad relativamente joven pudiera estar en contacto con un ámbito de trabajo en el cual pudiera aplicar todos mis conocimientos, en un marco en el que las condiciones de trabajo son realmente óptimas, que es lo que justamente caracteriza a AIIC.
OAB: ¿Y cómo fueron tus primeros pasos?
WK: Creo que ha habido una etapa de interpretación informal en mi vida, y luego una etapa de interpretación formal. Como yo crecí en un contexto bilingüe, ya desde muy chico hablaba inglés y en vacaciones de verano cuando era adolescente a veces algunos conocidos del trabajo de mi padre me daban alguna pequeña tarea para realizar en sus oficinas. Y fue así que un par de veces estaba yo en la oficina y cayeron algunos llamados telefónicos. Como algunas de las personas que estaban en ese momento en la oficina no tenían buen manejo de inglés me pidieron ayuda y así informalmente descubrí que era una actividad muy interesante, sobre todo en esa época en la que el correo electrónico, hasta el fax y demás medios de comunicación y de transmisión de información eran casi ciencia ficción. Recuerdo que me era fascinante levantar el tubo del teléfono y súbitamente estar hablando con África desde Buenos Aires. Eso me fue ayudando a desarrollar ese gustito por la interpretación, lo internacional, el contacto con otras culturas, otros idiomas.
OAB: ¿Qué consejo les podríamos dar a aquellos intérpretes de conferencias que dan sus primeros pasos en sus respectivos mercados?
WK: No sé si podemos hablar de consejos porque cada historia de vida es distinta. Lo ideal sería que apenas uno termine su formación como intérprete trate de contactarse con una asociación como es AIIC, sobre todo para ir desarrollando desde muy temprano esa cultura profesional que es algo que me parece que promueve AIIC muy fuertemente. Y esa cultura profesional tiene que ver con los aspectos éticos, los aspectos que hacen nuevamente al tema de las condiciones de trabajo, la calidad, lo cual tampoco escapa a cuestiones prácticas como puede ser una buena remuneración que reconozca el esfuerzo que implica la interpretación –porque la remuneración del intérprete no cubre solamente el momento durante el cual uno esté interpretando, es decir, las horas de trabajo, sino todos los años de estudio que uno ha debido y deseado invertir en su formación, que por otro lado considero que es una formación continua. El intérprete por definición es un estudiante perpetuo.
OAB: Estaríamos hablando de todo ese aprendizaje que va más allá de saber las técnicas de la interpretación y que son el bagaje de conocimiento y saber del intérprete. Si tuviéramos que dividir la vida entre lo que se llama el tiempo cronos y el tiempo kairos, todos nosotros podríamos encontrar un segundo en que nos pareció que era una eternidad. ¿Alguna vez sentiste un segundo fatídico o un segundo imborrable dentro o fuera de la cabina?
WK: Fiel a mis genes anglosajones me voy a concentrar en el segundo “imborrable”, pero por lo apasionante. En realidad, mi primera experiencia como intérprete –una conferencia internacional en la que todos eran intérpretes de AIIC– fue el momento que realmente me marcó y el que recuerdo como un momento definitivo porque por primera vez me encontraba en una cabina, con colegas que desde ya tenían mucha más experiencia que yo, que tenían años de experiencia y años de conferencias similares. Ahí estábamos por empezar a trabajar con todos los idiomas en los cuales yo me había formado y estaba esperando ansiosamente que la conferencia empezara. Además, piensa que debía interpretar a oradores que hablaban mis idiomas de trabajo pero que provenían de países con los cuales uno nunca había interactuado en su vida, quizás países cuyo nombre había leído en un libro una vez, nada más. Había estudiado, sabía de su existencia, los había visto en el mapa pero nunca había oído hablar a ninguna persona originaria de esos países. Las posibilidades que tenemos hoy en día con Youtube y demás nos permite un poco ir explorando de antemano como habla un francófono de Malí, por ejemplo. Eso no existía en ese momento, era todo mucho más artesanal.
OAB: Y algo con respecto a tu experiencia como intérprete presidencial, ¿podrías compartirla? ¿Cuántos años hace que ocupas ese cargo?
WK: Yo empecé a trabajar como intérprete para la Presidencia Argentina a fines de 1997 con quien entonces era también la coordinadora de la entonces unidad de Traducciones de la Cancillería Argentina, la intérprete y traductora Ana Braun. Yo suelo decir que el intérprete que trabaja en el ámbito presidencial es en esencia lo mismo que un intérprete que trabaja en cualquier otro ámbito; la diferencia es que su cliente es un presidente. Y por supuesto, las mismas exigencias que se aplican a un intérprete en el ámbito privado en cuanto a ética, discreción, confidencialidad y demás se aplican a un intérprete presidencial, quizás con la salvedad de que esos deberes están potenciados por el tipo de consecuencias que pueden acarrear ya no para un grupo limitado o para una empresa sino a veces para todo un país; o las consecuencias quizás uno pueda pensar que son todavía más grandes. Este es uno de los aspectos que quizá yo remarcaría.
En cuanto a lo demás, no deja de ser la labor que caracteriza el trabajo cotidiano del intérprete: estar expuesto a personas de distintos países, a temas muy diversos, porque también uno debe estar preparado no solamente para hablar de política, sino de cultura argentina, de tango, de música, de una infinidad de cuestiones.

Excelente nota de la intérprete de AIIC Verónica Pérez Guarnieri


El oficio de ser intérprete

Por   | Para LA NACION
La interpretación -el oficio de traducir oralmente de un idioma a otro- ha existido desde Babel. Pero es de la mano de la tecnología que llega la interpretación simultánea, gracias al uso durante los juicios de Nuremberg, a partir de 1945, de un prototipo basado en un invento de la IBM, similar a una red telefónica portátil, que les valió a los intérpretes el mote despectivo de "los telefonistas".
Con la creación de los múltiples organismos internacionales, encabezados por las Naciones Unidas y los bloques regionales, la interpretación de conferencias alcanzó su plenitud y, en 1953, nació la Asociación Internacional de Intérpretes de Conferencias (AIIC), con el propósito de ordenar y proteger esta profesión cada vez más difundida.
En la década de 1980, Daniel Gile, doctorado en matemática y lingüística, identifica las complejas operaciones cognitivas que tienen lugar durante la interpretación simultánea, caracterizándolas como escucha y análisis, producción, memoria, y coordinación. Aunque las máquinas tienen una capacidad de procesamiento mucho mayor que los seres humanos, en el momento en que se produce la comunicación, la sumatoria de los esfuerzos descriptos por Gile, los factores contextuales, la experiencia y los conocimientos generales del intérprete permiten resolver situaciones complejas que una computadora no podría.
¿Cuánto de lo que se está procurando enunciar se detecta inconscientemente? El 50% de la comunicación situacional sería no verbal; por ende, se deben observar señales que trascienden lo que pueden captar los cinco sentidos: gestos, expresiones, reacciones del oyente y metalenguaje. Con frecuencia, el intérprete atenúa un término que, de ser traducido literalmente, resultaría agresivo en la lengua de llegada.
La comunicación es mucho más que palabras y éstas no son entidades vacías, sino vehículos que transportan emociones, creencias y hasta ambigüedad. Recuerdo una ocasión en la que un mandatario extranjero -en una gira diplomática de itinerario agotador- dijo: "¡Señor presidente de Brasil, lo felicito por su gran país! El detalle es que en realidad estaba en la Argentina y, en esa época, las relaciones entre la Argentina y Brasil no eran tan fluidas como ahora. Confundirnos con Brasil era casi un insulto. Si el intérprete no hubiera cambiado Brasil por la Argentina, el diálogo se habría tornado ríspido y la situación, difícil de remontar.
Ya en nuestros días, la tecnología ha permeado nuestra labor: contamos con Internet, software para compilación de glosarios, memorias de traducción, bases terminológicas y tesauros. La UE -empleador masivo de servicios de interpretación- financió un proyecto (Avidicus) que explora el uso de la interpretación por videoconferencia porque esta facilidad agiliza la cooperación transnacional, reduce costos y aumenta la seguridad durante la comparecencia de testigos y peritos en los procesos penales. Con este mismo espíritu, en junio de este año se celebró en Estados Unidos la Tercera Cumbre Norteamericana sobre la Interpretación Interpret America 2012, donde uno de los ejes temáticos fue el impacto de la tecnología en la profesión del intérprete de conferencias.
Creo que las máquinas no podrán remplazar a los profesionales que logran crear un vínculo entre el emisor y el receptor de un mensaje; un metalenguaje que sólo el mediador lingüístico logra decodificar. Este proceso requiere empatía, discernimiento, transmisión de información gestual, inteligencia emocional, todas destrezas innatamente humanas.
Adhiero plenamente a la conclusión de Interpret America 2012: "Los intérpretes no serán remplazados por la tecnología, sino por intérpretes que usan tecnología". Lejos de traducir en forma lineal, continuaremos siendo "pontoneros culturales y lingüísticos", como nos definió el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia.
La tecnología nos asiste para que construyamos nuestros puentes sobre plataformas más eficientes y veloces.

Discurso de la Presidente en Georgetown, versiones en español y en inglés


miércoles, 20 de mayo de 2015

Hoy quiero agradecer de manera muy especial a la traductora e intérprete uruguaya Diana Jaso de Aznarez por haber engalanado nuestra clase con su visita. Diana es A en español, B en francés y C en portugués e inglés; además tiene conocimientos de italiano. Trabajó para el Parlamento y el Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay y tiene una vasta trayectoria en el sector privado. 

Gracias Diana por contarnos sobre tu formación y pintarnos la realidad de la interpretación y la traducción en Uruguay.  Felicitaciones por tu increíble trayectoria en la que has interpretado desde presidentes y alcaldes de Francia hasta científicos y luminarias artísticas, entre otros. Pero sobre todo, gracias por la generosidad con la que compartiste tus conocimientos; y por la calidez, humildad y simpatía que caracterizaron toda tu exposición. 

Diana querida, las puertas de esta cátedra y de esta casa de estudios estarán siempre abiertas para ti.



Entrevista a Jorge Milazzo

En el marco de la cátedra de Orientación Profesional, los alumnos deben contactarse con un proveedor de servicios de interpretación y hacerle una entrevista. Agradecemos la excelente predisposición del intérprete Jorge Milazzo, y su generosidad al compartir sus conocimientos y experiencia con nosotros. ¡Felicitaciones al alumno Franco Flesia por su trabajo!




1- Si pudiera volver atrás, cuando recién se recibió, ¿qué haría diferente o qué consejo se daría? 

Creo que habría estudiado algún idioma "exótico", como ruso o árabe, pues son muy pocas las personas que tienen una combinación lingüística así. Y habría estudiado francés con mucha más dedicación cuando era "más" joven, para que al día de hoy mi nivel de francés fuera igual de bueno que mi nivel de inglés. Otra opción habría sido hacer alguna otra carrera, al menos en forma parcial, para especializarme en algún tema muy específico, ya fuera veterinaria, arquitectura o ingeniería naval.


2- ¿Cuáles diría que son las cualidades de un buen compañero (intérprete) de trabajo? 

Debe tener flexibilidad y gran capacidad de adaptación; ser un buen profesional, tanto para enseñarnos como para aprender de nosotros; ser lo suficientemente humilde para aceptar que alguien con menor experiencia pueda saber algunos temas mejor que él/ella; ser consciente de que se debe trabajar realmente en equipo y que no debe hacer lo que no le gusta que le hagan. También tiene que ser generoso y compartir tanto el material como los conocimientos y experiencia(s).


3- ¿Cuándo se puede decir que uno está especializado en un tema? (por cursos, horas de práctica, etc.) 

Sin duda, los cursos ayudan y mucho, pero es en la cancha donde se ven los pingos. Se requieren horas y horas de lectura y estudio. Estar especializado implica no solo conocer al dedillo la terminología en ambos idiomas, sino también la temática y las relaciones entre los campos que componen dicho tema. Por ejemplo, estar especializado en métodos de lixiviación de uranio no significa solo saber nombrar los materiales radiactivos, sino entender, al menos conceptualmente, los procesos, la problemáticas, las implicancias, y sobre todo, poder usar la fraseología típica que usa un especialista.


4- ¿Con cuánta frecuencia los clientes desvaloran o no entienden bien el servicio que les brinda? ¿Se
defiende de alguna manera? 

Muchos clientes no conocen muy bien qué entraña la labor de un intérprete, por eso es fundamental educarlos, pero con profesionalismo. Por otro lado, son los propios intérpretes quienes desvaloran la profesión al cobrar tarifas ridículamente bajas, al no respetar pautas y condiciones mínimas de trabajo, al no prepararse y estudiar adecuadamente, al aceptar trabajos para los que no están preparados, al comportarse como un mero sirviente bilingüe.

Igual en lo personal confieso que en general mis clientes no desvaloran mi trabajo, si bien no todos conocen a la perfección este mundillo. Usualmente se muestran bastante dispuestos a aceptar mis comentarios o sugerencias. Y sobre todo, hay ciertos límites que YO no cruzo: no regalo mi trabajo, no trabajo por honorarios demasiado bajos y, sobre todo, no permito que sea el cliente quien me imponga todas las condiciones como si yo fuera un esclavo. Puedo ser flexible hasta cierto punto, pero de ahí en más, todo tiene un precio, sobre todo, económico.

martes, 19 de mayo de 2015

Entrevista a Romina Berardi

En el marco de la cátedra de Orientación Profesional, los alumnos deben contactarse con un proveedor de servicios de interpretación y hacerle una entrevista. Agradecemos la excelente predisposición de la intérprete Romina Berardi, de RB Language Services, y su generosidad al compartir sus conocimientos y experiencia con nosotros. ¡Felicitaciones a la alumna Dafne Zanelli por su trabajo!



¿Hace cuánto que se dedica a la interpretación?

Hace 10 años: empecé a interpretar profesionalmente el 13 de febrero de 2006, en un proyecto de implementación de software para una empresa multinacional, que se extendió 8 meses. Desde entonces, trabajo como intérprete y traductora independiente.



¿Cuáles han sido los mayores retos a los que se ha enfrentado en este trabajo? ¿Recuerda algún trabajo particularmente difícil?

Uno se enfrenta a todo tipo de desafíos: desde clientes difíciles que no entienden los requisitos mínimos que se deben cumplir para que podamos hacer nuestro trabajo como intérpretes (en materia de horarios, pausas, provisión de materiales, etc.), que te retacean información, que menosprecian tu trabajo (y no se dan cuenta de lo esencial que les resultamos)… Hasta oradores complicados, ya sea por la velocidad a la que hablan o por el acento que tienen o porque el inglés no es su lengua materna y no lo manejan bien (recuerdo un par de japoneses que nos dieron su discurso impreso, porque lo iban a leer, y que cuando se salían apenas de lo escrito –para hacer algún comentario o chiste u observación– era imposible entenderles). También hay desafíos personales a superar: yo, por ejemplo, sufro de migrañas, y me ha tocado tener que interpretar en días en los que tengo ataques migrañosos y cuando lo único que quiero hacer es estar en mi casa, en mi cama, acostada y con hielo en la cabeza, tratando de dormir. O días en los que simplemente te sentís mal anímica o físicamente y no podés irte y tenés que seguir, no queda otra, porque no vas a colgar un evento tuyo o de otro colega así nomás. Puede haber desafíos en términos de los temas a interpretar, obvio, pero esos son los más comunes y para los que más estamos listos: hay que prepararse de antemano y llegar al día de ese evento con el mayor conocimiento del tema posible.


¿Tiene algún modo especial de prepararse para las conferencias?

Siempre que se puede, hay que pedirle al cliente (o al colega que te contrata) material e información sobre el evento. La realidad es que muchas veces, muchas más de las deseadas, o no hay material, o no te mandan nada (ya sea por cuestiones de confidencialidad, de desorganización, de mala predisposición, etc.). En casos así, al menos hay que tratar de averiguar la temática del evento y, con eso, empezar a buscar información en internet sobre el tema, leer al respecto en ambos idiomas, armar algún tipo de glosario y tratar de cubrir la mayor cantidad de aspectos posibles. Si conseguimos los nombres de los oradores, es útil buscarlos en internet, leer sus biografías, ver si los encontramos en algún video de YouTube para escuchar cómo hablan (y preocuparnos –o no– de antemano). También es verdad que, al principio, cuando recién empezaba y no tenía muchos eventos, pero sí mucho tiempo libre, dedicaba muchísimas horas a prepararme para una interpretación. Leía cualquier presentación, Powerpoint o documento que pudieran mandarme, hacía glosarios, etc. Con el paso del
tiempo, y cuando tenés tres eventos de tres temas distintos en una misma semana (por poner un ejemplo), es muy complicado encontrar el tiempo (y las ganas) para leer el material que te hayan mandado o, en su defecto, ponerte a hacer una búsqueda exhaustiva –como hacía antes– en internet. No digo que sea lo mejor, digo que, con el tiempo, a veces pasa. Y hay que relajar la ansiedad y los nervios de saber que no estás tan preparada como te gustaría (en un mundo ideal).

Una cosa que sí hago, siempre-siempre, la noche anterior a un evento, es preparar mi bolso/cartera con todo lo que voy a necesitar. Puede parecer una pavada, pero me ha salvado en muchas ocasiones: el anotador, varias lapiceras, pañuelitos descartables, la netbook, los cables para cargar la netbook y el celular, los anteojos, y todo lo que puedo llegar a necesitar en el día. Es un consejo que me dio el que fue mi mentor (ahora, colega y amigo) y que me resultó y sigue resultando útil.



¿Cuál es el trabajo del que se siente más orgullosa?

Alguien, una vez, después de una interpretación en un evento de programación en Ruby, me dijo “You made it seem like we were all speaking the same language”. Fue lo más hermoso que me dijeron a nivel profesional. Coincide que fue en un evento de un cliente propio que me valora muchísimo como proveedora y como persona. De esos clientes que te agradecen todo el tiempo por tu trabajo, tanto arriba como abajo del escenario, que te dicen “nosotros cuando cada año empezamos a planear el evento, sabemos que a vos te llamamos sin pensarlo, sin buscar otros proveedores de interpretación”. Lograr ese nivel de confianza y satisfacción con un cliente es fabuloso.



¿Qué consejos le daría a un intérprete novel o recién recibido?

1) Que no se crean que, porque ya se recibieron, ya está, ya “se las saben todas” (hay muchísimos así, te juro), que ya no tienen nada más por aprender, que ya están listos para comerse al mundo. No lo hagan, porque el día que se queden mudos en cabina y quieran salir corriendo y llorando de ahí (a
todos nos pasó alguna vez), el golpe anímico que se van a dar es enorme.

2) Que busquen a un mentor, un intérprete con mucha más experiencia, que los pueda ir metiendo en cabina de a poco, en eventos “fáciles” primero, para no quemarlos (somos pocos y nos conocemos mucho) y para ir sumando horas de cabina gradualmente.

3) Que no digan que sí a todo evento que se les presente, sin saber si realmente están capacitados para hacerlo (yo, por ejemplo, casi no hago medicina porque considero que tendría que saber muchísimo más para poder interpretar en eventos médicos); que sepan cuáles son sus límites y limitaciones (vuelvo al punto 1).

4) Que respeten y hagan respetar la profesión y las tarifas (no por ser novel/recién recibido está bien romper el mercado).

5) Que sean buenos compañeros de cabina: si sos un mal compañero de cabina (si no sabés trabajar en equipo, si no le anotás cifras, nombres, etc. a tu compañero mientras está interpretando, si te vas de la cabina en el momento en el que le pasás el micrófono al otro y volvés a los 20’, etc.), nadie va a querer trabajar con vos, y en esta profesión, nadie te llama a cabina si no te conoce –y le gusta cómo trabajás, obvio– o si no conoce a alguien que trabajó con vos –y te recomendó–. La reputación es clave.

6) Que sean humildes: el intérprete no es la estrella del evento, no tiene que sobresalir y no tiene que esperar que todos lo alaben y le pongan la alfombra roja. Cuanto más invisible, mejor. El ego queda afuera de la cabina.

(No están en orden de importancia, así se me ocurrieron nomás, considero que son todos igual de fundamentales).

El poder de las palabras

Gracias Fernando Navarro y Xosé Castro Roig por haber compartido este video en Facebook. ¡Interesantísimo!

Millenium: "El poder de las palabras" (programa de televisión: 56 min)
Mesa redonda con Virgilio Ortega, Álex Grijelmo, Inés Fernández-Ordóñez y Andrés Ibáñez Segura.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/millennium/millennium-poder-palabras/3132698/

sábado, 16 de mayo de 2015

Entrevista a Xenia Sergejew

En el marco de la cátedra de Orientación Profesional, los alumnos deben contactarse con un proveedor de servicios de interpretación y hacerle una entrevista. Agradecemos la excelente predisposición de la intérprete de ruso Xenia Sergejew, que fue la intérprete de la presidenta en su último viaje a Rusia, y su generosidad al compartir sus conocimientos y experiencia con nosotros. ¡Felicitaciones Nicolás Albretch por tu trabajo!


1- ¿Cómo fue su inmersión al mundo laboral? ¿Cómo fue su primera experiencia de interpretación?
La inmersión al mundo laboral fue paulatina, de la mano de mis dos mentores. Mi primera experiencia de interpretación (consecutiva) llevó la tensión de lo desconocido, pero también la tranquilidad que brinda el trabajar con profesionales experimentados que además confían en uno.

2- ¿Cuáles han sido los mayores retos a los que te has enfrentado en este trabajo?
Uno de los mayores retos que se me presentaron fue resultado de las expresiones que vienen teñidas de un matiz netamente cultural y para las cuales hay que encontrar rápidamente un equivalente que transmita la idea y el concepto. Otro gran reto es mantener activa la habilidad de interpretar en un idioma de baja difusión que lamentablemente no permite un trabajo uniforme y constante. 

3- ¿Qué recomendaciones le daría a alguien que recién se inicia en la profesión?
Ser muy honesto profesionalmente con uno mismo y a partir de allí, con el cliente, es decir, prepararse siempre seriamente para cada temática por abordar y ser consciente de las propias capacidades y limitaciones.

4- ¿Qué importancia tiene, en su opinión, el compañero en cabina? ¿Puedes dar algunas recomendaciones para el trabajo en equipo dentro de la cabina?
Tener un buen compañero de cabina es garantía de un trabajo bien realizado. Se trabaja en equipo con un mismo fin para que parezca que es uno solo el que interpreta. Como recomendación, siempre estar atento (aún en el descanso) de lo que puede necesitar el "concabino" (neologismo que escuché y me pareció muy ilustrativo) y ayudarse mutuamente haciendo anotaciones o sugiriendo términos.

5- ¿Se siente satisfecha con su profesión? ¿Cumple con las expectativas que usted tenía antes de dedicarse a esto?
La profesión me ha dado muchas más satisfacciones de las que podía imaginar. La interpretación abre puertas de mundos que no son el nuestro y que solo "visitamos" durante nuestro trabajo. También permite conocer a colegas y personas de todo el mundo. Eso ya es una riqueza invaluable.

jueves, 14 de mayo de 2015

Interpretación simultánea de Chomsky

Muy interesante, para escuchar con atención y analizar los estilos de los dos intérpretes.

Está dividido en tres partes. Parte 1


Parte 2

Parte 3
Enjoy!

miércoles, 13 de mayo de 2015

Entrevista a Diana Merchant

En el marco de la cátedra de Orientación Profesional, los alumnos deben contactarse con un proveedor de servicios de interpretación y hacerle una entrevista. Agradecemos la excelente predisposición de Diana Merchant, del CCIT, y su generosidad al compartir sus conocimientos y experiencia con nosotros. ¡Felicitaciones Belén Piedrabuena y Laura Beneditich por el trabajo!




1)¿Por qué decidió convertirse en intérprete? 
Me gustaban mucho los idiomas y me encantaba la idea de un trabajo muy poco rutinario que implicara conocer tantas culturas diferentes.


2) ¿Tiene alguna especialización?
Además de hacer conferencias relacionadas mayormente con las ciencias sociales, me especialicé en telecomunicaciones y computación, economía y derecho.  Esto se dio por una cuestión de oferta y demanda del mercado por un lado y preferencias personales por otro.


3) ¿Qué tipo de interpretación prefiere?
Prefiero la interpretación simultánea porque me permite ser totalmente fiel al orador, imitar sus inflexiones de voz, su ritmo y entonación mientras transmito su mensaje en el otro idioma.


4) ¿Qué consejo le daría a alguien que recién comienza?
Alguien que recién comienza debe tener en cuenta que es un trabajo sumamente gratificante pero que requiere de mucho estudio, lectura permanente, curiosidad por todo lo que nos rodea. Como todo trabajo independiente, tiene épocas de gran carga laboral y otras como el verano en que hay muy pocas conferencias. Si lo que se busca es la estabilidad, al principio esto es difícil de lograr.


5) ¿Cuántos años lleva trabajando como intérprete?
Llevo trabajando 38 años como intérprete.


6) ¿Cómo comenzó a insertarse en el mundo laboral?
Empecé trabajando con el Dr. Emilio Stevanovitch en cuya Escuela de Intérpretes me formé. Él tenía un grupo de intérpretes a los que coordinaba en las diferentes conferencias.


7) ¿Cuál fue su peor experiencia interpretando? 
Mi peor experiencia fue en una conferencia mundial sobre impuestos (técnicamente muy 
difícil) con oradores de acentos incomprensibles. Era imposible usar el parafraseo o la 
intuición para reformular las ideas en el otro idioma.


8) ¿Cuál fue su experiencia más gratificante interpretando? 
Mi experiencia más gratificante fue un caso en el que un participante se acercó a la cabina 
para decirnos que durante la totalidad de un día de conferencia había olvidado que alguien 
estaba interpretando a los oradores, que él sintió en todo momento que las intérpretes 
éramos los oradores.


9) ¿Con cuánto tiempo de anticipación estudia para una interpretación?
Todo depende del tema y de la antelación con la cual nos envían el material de trabajo. En 
algunos casos llegué a estudiar durante más de un mes y en otros unos pocos días.


10) ¿Ha negado su trabajo a muchos clientes? 
A pocos y únicamente porque no me garantizaban las condiciones mínimas para hacer un 
trabajo profesional como por ej., tipo de interpretación, ubicación de los intérpretes dentro de la sala, número de intérpretes a contratar.


11) ¿En qué momento de su carrera se sintió realizado como profesional?
Me sentí realizada en muchos casos pero si tuviera que mencionar a algunos en particular diría que interpretando a Henry Kissisnger, al Presidente Clinton y algunos otros de igual relevancia. Esto se dio aproximadamente 15 años después de haber comenzado a trabajar.


12)  ¿Algún comentario sobre la profesión como tal y para los intérpretes por venir?
Es un trabajo muy lindo, gratificante, que requiere de una enorme cultura general, una 
flexibilidad y capacidad de adaptación a circunstancias diversas. Todos los sacrificios y el 
estudio valen la pena cuando uno se da cuenta de que sirvió de puente entre dos culturas 
diferentes.

martes, 7 de abril de 2015

Dos and Don’ts of Interpreter Etiquette







- Wear business attire (unless indicated otherwise)
- Don’t wear flashy colors or provocative clothing
- Don’t wear jewelry that make noises
- Don’t overdo your make up

Before the meeting:
- Arrive on time (30 to 15 minutes before).
- Introduce to your colleagues and the technician.




- Make sure you know how to operate the equipment.
-Arrange work length with your colleague.
-Organize your area of work.
- Mind your manners in the booth!!
- Do not smoke or wear strong scents.
- Do not eat inside the booth.
- Share the space. Agree on seating arrangement with your booth mate.
- Help you partner when not working. Remember your are a team.
- Do not make unnecessary noises: rustle papers, pour water, drum your fingers, etc.
- No goofing around. Interpreters need to be 100% focused.
- Try to adopt a natural accent and good voice production.
- Keep a good posture

Comunicación intercultural en medicina

Como todo médico sabe bien, la comunicación constituye un elemento clave para el correcto desarrollo de la labor asistencial. Es cierto que la extraordinaria tecnificación de la medicina durante los cincuenta últimos años ha desplazado un tanto a la anamnesis del lugar central que clásicamente ocupaba con respecto al resto de las actividades médicas, pero no ha conseguido que pierda su condición de principio obligado de toda historia clínica. El médico debe escuchar con atención el relato que el propio paciente hace de su enfermedad y trasladarlo posteriormente al papel, por escrito, en forma de narración ordenada, precisa y clara.
   Por consiguiente, las barreras lingüísticas y culturales que dan lugar a una comunicación deficiente —cuando no abiertamente contraproducente— obstaculizan de modo considerable el acceso a la asistencia sanitaria. Esta situación era excepcional hace medio siglo, pero en la actualidad, con seis millones ya de extranjeros empadronados en España, es cada vez más frecuente que, en consultorios, cubículos de Urgencias y plantas hospitalarias, médico y enfermo se vean imposibilitados para conversar directamente en un idioma común y deban hacerlo a través de un mediador con dominio simultáneo de sus dos lenguas. Han surgido así nuevas figuras profesionales imprescindibles para garantizar a todos el derecho —internacionalmente reconocido— a unas prestaciones de salud adecuadas y equitativas. Me estoy refiriendo, claro está, a los intérpretes, traductores y mediadores sanitarios.
   De eso trata precisamente el último número monográfico de la revistaPanace@, con casi doscientas páginas dedicadas a la comunicación intercultural en el ámbito médico, que puede descargarse gratuitamente enPDF.
   Para ampliar conocimientos sobre el particular, vale la pena visitar también el portal informativo Salud y cultura del Grupo de Comunicación y Relaciones Interculturales y Transculturales (CRIT) de la Comunidad Valenciana, donde podemos encontrar consejos, información y recursos de apoyo destinados a facilitar la atención sanitaria a distintas minorías lingüísticas y culturales, desde la población gitana hasta la de origen indio o paquistaní, pasando por británicos, magrebíes, subsaharianos, chinos o inmigrantes procedentes de la Europa del Este.

Federación Argentina de Traductores VIII Jornadas Nacionales

"El traductor y sus incumbencias: lo tradicional, lo nuevo y lo inesperado”.

1, 2 y 3 Octubre de 2015 - FACULTAD DE LENGUAS - UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA

Uno de los objetivos esenciales de la Federación Argentina de Traductores es propiciar el encuentro de profesionales de la traducción de todo el país para generar espacios de debates e intercambios sobre temas específicos. Estas instancias permiten también poner en común experiencias y esfuerzos de los traductores de todo el país y promover así una mutua cooperación entre agentes que se encuentren en diferentes puntos geográficos.

Objetivos:
• Crear y nutrir espacios institucionales de discusión y de intercambio de experiencias profesionales referidas al desempeño profesional del traductor y del intérprete.
• Fomentar la publicación de experiencias profesionales.
• Generar espacios de capacitación continua para traductores e intérpretes de todos los idiomas.

Destinatarios:
• Traductores e intérpretes de todos los idiomas, de todo el país.
• Estudiantes de Traductorado de todos los idiomas, de todo el país.

Actividades previstas:
• Conferencias plenarias
• Ponencias
• Talleres de capacitación
• Mesas redondas y de debate

EJES TEMÁTICOS:
Lo tradicional: continuidades y rupturas en la profesión.
1. El traductor: público, científico-técnico, literario
2. El traductor corrector, revisor, editor, autoeditor y posteditor
3. El traductor - gestor de proyectos de traducción
4. El perito judicial y el intérprete
5. El traductor / intérpretedoblajista / subtitulador (para medios audiovisuales)

Lo nuevo: realidades cambiantes y desafíos permanentes.
6. El traductor (auto) didacta y la formación continua
7. El traductor - investigador
8. El terminólogo

Lo inesperado: nuevos desafíos en nuevos horizontes profesionales.
9. El traductor voluntario: traductores sin fronteras
10. El traductor localizador de software, sitios web y videojuegos
11. El traductor y la vida institucional de los Colegios profesionales
12. El traductor especializado y el polivalente: inserción en el mercado laboral
13. El intérprete de señas
14. Traducción y discapacidad

jornadas@fat.org.ar | www.fat.org.ar

viernes, 27 de febrero de 2015

Excelente nota a una gran intérprete argentina: Laura Bertone



De voz bajita y serena, Laura Bertone (67), se hace entender. A esto ha dedicado su vida. Como intérprete simultánea fue la voz de presidentes, premios Nobel, hasta de un astronauta. Eligió esta profesión por el anhelo de saber cómo piensan y viven los demás; qué buscan por necesidad y por sentido, no sólo de las palabras, sino, también y, sobre todo, de la vida.

Laura es hija única. Gladys Oliva, su madre, tartamuda, se ocupó de que ella aprendiera inglés y francés a los cuatro años. Demás está decir que el énfasis en la comunicación no fue casual. De su madre aprendió el coraje y la fuerza. “Ir de compras le significaba una odisea, pero lo hacía. Ella me enseñó cómo es posible superar obstáculos y adversidades”.

Hablar por otros


Tenía sólo 22 años cuando decidió ser intérprete. Se formó con Emilio Stevanovich, hijo de artista, pionero en el arte de la interpretación en la Argentina. En los años 60 (la carrera no existía) él enseñaba a sus alumnos que la cultura general era primordial. Por ejemplo, “en la mitad de la clase de pronto preguntaba cuál era la capital de Nigeria. Nos sorprendía. También nos hizo comprender que las palabras, en el fondo, no importan. Lo que vale es lo que se quiere decir”. La interpretación se asemeja a la figura del árbol: la vitalidad no está ni en el tronco ni en las hojas, sino en la raíz que impulsa todo. Cuando se interpreta se tiene que reflejar la raíz, donde habitan las creencias y los valores. De su maestro, Laura aprendió que en el momento de hablar por otro las preocupaciones personales quedan afuera, como le pasa al actor cuando sube a escena: se está al ciento por ciento a disposición del orador. También es importante la capacidad de poner distancia. “Yo me acostumbré con el tiempo, al principio quedaba agotada”.

Laura, intérprete simultánea del castellano, inglés y francés, trabajó en la Argentina hasta que a los 28 quiso viajar, eligió París: “Ansiaba tomar contacto con gente de todo el mundo” y supo hacerse lugar como intérprete free lance. Durante los veinte años que vivió allí trabajó para la Unesco, Unisys, para Congresos de Naciones Unidas. Pudo elegir temáticas: política, educación, humanidades. “De pronto sonaba el teléfono y me invitaban a una conferencia en Marruecos”.

Cuando ocurre la magia
En la traducción simultánea hay dos discursos paralelos: está quien habla y quien reproduce. En los eventos, los intérpretes, dos por cabina, se turnan cada media hora. Toman la primera persona: “somos la voz, y el pensamiento del orador”. Laura cuenta que lo habitual es recibir unas horas antes el texto del discurso y que por lo general se conoce ahí mismo al disertante. Ella siempre intentó conocerlo antes, conversar. “Una cosa es estar sentada en una cabina allá arriba con mil personas escuchando a un señor que se ve lejos, otra es haberlo conocido, aunque sea un instante, ahí se produce la conexión. Cuando interpretás es necesario tener empatía para hablar desde el lugar del otro, aunque no compartas sus ideas”.


Qué se siente al ser voz y pensamiento de figuras relevantes: “Es raro. Somos fundamentales durante el discurso para después desaparecer de la escena. Nadie nos pide opinión, y debemos absoluta confidencialidad”. Será por eso que Laura prefiere no dar apellidos, salvo excepciones. Dice que no olvida las caras pero sí los nombres, y que seguramente es a propósito. Recuerda aquella vez en que interpretó a un funcionario de un organismo internacional al que no entendía. Después se comprobó que fue protagonista de un caso de corrupción. “Cuando lo que se dice no es verdadero la comunicación se traba”, asegura. “No sólo ocurre en el campo de las ideas, sino por un lapsus. El intérprete siente que hay una orden contradictoria. ¿Qué hace? Se calla, espera la señal adicional que lo oriente”.


¿Cuánto se involucra al ser la voz de otro? “Muchísimo”, responde, y vuelve a sus 23 años. Le había tocado ser intérprete de un periodista que debía entrevistar al Ministro del Interior en casa de gobierno (Buenos Aires). Durante la espera, Laura le tradujo un artículo al periodista. Entraron a la oficina, Laura hablaba por ambos, siempre en primera persona. Casi al final el periodista cita lo leído en el diario. El ministro lo ataja: “Ese artículo no existe”. “Mi cara se descompuso. Me escuché decir ‘el ministro opina que…’, o sea, me corrí, dejé la primera persona”. Muchos años después su psicoanalista reflexionó: “Usted preservó su identidad, si no hubiera participado del engaño”. “Si esto me pasara hoy iría a buscar el diario. Ese es mi límite. ”

Las perlitas que atesora

Trabajando para la Academia Real de Marruecos en Marrakesch (1996), Laura compartió una comida con Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna. Ella lo había interpretado un rato antes, y le confió que llevaba un cuaderno con sus sueños. Le pidió que se lo firmara. “Se me pone la piel de gallina recordarlo. El hombre que hizo realidad el sueño de toda la humanidad validaba mi esperanza”.
Después, en París, trabajó en la reunión de los premios Nobel. Cada uno disertaba sobre un tema. Laura fue intérprete de Adolfo Pérez Ezquivel. Luego participaron todos de un cóctel. “Sentí que era gente muy vital. Con gran capacidad de observación. Despiertos. Aquel día mi mente se despejó como nunca”.

Entre anécdota y anécdota, Bertone resalta lo estimulante que fue aventurarse en diferentes mundos, y como le facilitó una mayor perspectiva. “Entendí que siempre hay motivos para asombrarse y mejorar. A la vez, me fui dando cuenta de que cuando uno deja caer las diferencias lingüísticas, la esencia es la misma. La interpretación me dio, entre otras cosas, un gran conocimiento sobre lo humano.”.

“El mundo está en uno”

En algún momento Bertone necesitó dejar de ser la voz de otros y hacerse escuchar. En Francia realizó un doctorado en lingüística sobre “La interpretación”, en la Universidad París VIII. Hace 15 años volvió a la Argentina y, aunque sigue trabajando como intérprete, se volcó a enseñar lo aprendido. Hoy dicta seminarios sobre interpretación y comunicación por todo el país. “Además decidí crear puentes no ya entre diversos idiomas sino en el nuestro”. Lo aplicó en lo cotidiano, en sus relaciones. Así fue como encontró a su pareja: Teófilo. Ya son 13 años de este gran amor. “Volver también me expuso a grandes desafíos. Me pasé la vida tratando de superar ciertos obstáculos en la comunicación con mi madre. De carácter muy fuerte, ella, a pesar de su tartamudez, se comunicó siempre sí o sí. En cambio mi padre y yo fuimos siempre más silenciosos y tímidos. Muchas veces comunica el que habla más fuerte. Creo que he conseguido llegar al otro sin violencia ni alzar voz. Estoy aprendiendo a ocupar ese lugar y encontré una pareja con quien intento relacionarme de esa manera”, dice del modo más suave. Confiesa que esta entrevista la movilizó. Le recordó un encuentro con Agustín Alezzo (profesor de teatro), 50 años atrás. “El estaba en un café, no me conocía, otra persona le comentó que me iba a París. ‘Pero si el mundo está en uno, no hace falta viajar’”, le advirtió. Laura siempre pensó cuánto se había equivocado. Pero hoy, con todas las cartas sobre la mesa, concluye que tenía razón. “Tuve que dar la vuelta al mundo para darme cuenta, para llegar a mí”.

http://www.clarin.com/mujer/Solo-trata-llegar_0_1311468845.html