Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

lunes, 6 de enero de 2014

PRIMERAS EXPERIENCIAS LABORALES DE LOS ALUMNOS DEL INTERPRETARIADO

Este es el recuento de Sofía Peresón. ¡Muchas gracias Sofi!

Mi primera experiencia como intérprete tuvo lugar en la ciudad de Santa Fe y se trató de una interpretación telefónica. Los interlocutores fueron un empresario local y un empresario de China que necesitaban comunicarse para avanzar en la concreción de un negocio. La conversación se llevó a cabo en la oficina del cliente mediante un teléfono en modo «manos libres».

Debo admitir que, antes de comenzar la interpretación, me sentía bastante nerviosa. Por un lado, porque era la primera vez que hacía un trabajo así y, por otro lado, porque temía no entender el inglés del empresario chino.

Si bien me había preparado mucho y, como siempre nos aconsejaban en las clases, había escuchado audios de chinos hablando en inglés para ir acostumbrando el oído, uno nunca sabe con qué se va a encontrar. Sin embargo, conforme se desarrollaba la conversación, me fui sintiendo más cómoda y segura, y no tuve inconvenientes para comprender lo que decía.

Algo que me sirvió muchísimo y que las profesoras siempre nos remarcaban en las clases fue preguntarle al cliente cuál era su objetivo con ese llamado. Sin esa información yo no habría
podido desempeñarme correctamente dado que mi cliente estaba nervioso y tenía dificultad
para expresar con claridad sus ideas.

A pesar de los nervios iniciales, debo decir que me encantó la experiencia porque sentí que mi colaboración permitió avanzar con un proyecto que había estado parado por mucho tiempo; me sentí útil porque había ayudado a dos personas a comunicarse. Afortunadamente, el objetivo del llamado se cumplió y tanto el cliente como el empresario extranjero agradecieron mi intervención y expresaron su satisfacción con el trabajo.

Quisiera terminar recalcando que en esta primera experiencia pude comprobar y poner en
práctica mucho de lo que vimos en la carrera: por ejemplo, la importancia de demostrarse segura y serena por más nerviosas que estemos, lo crucial que es estudiar previamente el tema e indagar sobre los elementos claves de la situación comunicativa (quiénes, qué, para qué, dónde), el hecho de que debemos nuestra fidelidad a quien nos contrata y la dificultad que supone no ver físicamente al otro interlocutor en una interpretación telefónica, entre otros.

Por eso, agradezco muchísimo todos los conocimientos brindados tan generosamente por Patricia, María Luisa y Marilí durante mi paso por el interpretariado. Estoy segura de que el resultado no habría sido el mismo sin ellos. ¡Muchas gracias!