Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Gestos: lenguaje sin palabras- ¡qué problema, a veces!

Deutsche Welle- ver
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Todo es interpretación

No conocer el significado de los gestos puede ser un problema. El pulgar hacia arriba denota aprobación en Alemania, mientras que en Irak, Irán o Afganistán es mejor dejarlo en su lugar, ya que representa un insulto grave. Entre los buceadores sifnifica “ir hacia arriba”. Esta exposición en la Casa de la Historia de Bonn da cuenta de la diversidad de los gestos y sus interpretaciones en el mundo.

martes, 27 de diciembre de 2011

El efecto cabina

¡Gracias al blog bootheando!
El pasado 26 de noviembre la AIIC organizó un seminario en Frankfurt (Nied) de intérpretes para intérpretes cuyo contenido pude seguir en twitter a través de la etiqueta #aiicnied. Una de las cosas que más me llamó la atención al leer los comentarios de los asistentes al seminario fueron las pautas nutricionales que dieron no sólo para cuidar la voz sino para contrarrestar el efecto que tiene la falta de luz sobre nuestro organismo. Todos sabemos que hay que llevar una dieta sana y equilibrada (aliñada con 15 ó 20 minutos diarios de ejercicio) para regular los distintos mecanismos de nuestro organismo, pero nunca había reparado en el efecto que tiene la falta de luz sobre los intérpretes.
Como intérpretes de conferencias pasamos muchas horas a oscuras encerrados en la cabina –ese pequeño habitáculo compartido, oscuro y a veces mal ventilado. Como consecuencia de esa disminución de la luz, se produce un aumento de melatonina que conlleva una disminución de los niveles de serotonina. El incremento de melatonina y la disminución de serotonina parecen ser responsables de un mayor cansancio, menor resistencia, ansiedad, estrés o de la necesidad imperiosa de comer a todas horas.
La serotonina es un neurotransmisor, es decir, una sustancia encargada de transmitir las señales nerviosas a través de las neuronas, y la melatonina es una hormona que se sintetiza a partir de la serotonina y que se produce, principalmente, en la glándula pineal, y participa en una gran variedad de procesos celulares, neuroendocrinos y neurofisiológicos. Para compensar esos «desajustes» derivados de nuestro entorno laboral podemos incrementar los niveles de serotonina a través de la dieta, comiendo alimentos ricos en triptófano (la serotonina se forma a partir de este aminoácido) como la pasta, el arroz, los cereales, frutos secos (nueces), leche, chocolate, queso, plátano y legumbres, carnes, huevos o pescado. También he leído que los ácidos grasos esenciales, aunque no producen directamente serotonina, ayudan a mantener el equilibrio mental (aceite de onagra y de semillas de girasol). Además de la dieta, se recomienda practicar determinadas técnicas de relajación, yoga o meditación para aumentar los niveles de serotonina, así como hacer ejercicio con regularidad, la vida al aire libre, pasear y bailar, y cambiar de actividad, hacer cosas nuevas o emprender nuevos proyectos. Ahora ya tenemos la excusa perfecta para comer chocolate sin remordimiento

Los aspectos no verbales influyen en la interpretación simultánea

La voz, el estilo, la dicción, la fluidez, el acento, la terminología, la entonación, la cohesión, la transmisión correcta, o la transmisión completa son los 10 parámetros con los que estos expertos han analizado la calidad en interpretación simultánea. De entre todos estos parámetros, han concluido que algunos como "la dicción y la fluidez influyen mucho más de lo que se pensaba a la hora de valorar una interpretación".
Para ello, los investigadores han llevado a cabo diferentes líneas de trabajo. Por un lado, han desarrollado estudios de carácter experimental preparados en el Centro de Instrumentación Científica de Granada. La profesora Collados explica: "Partimos de un discurso en lengua extranjera y le pedimos, siempre al mismo intérprete, que realizara la interpretación siguiendo diferentes directrices (cambios de entonación o de velocidad, por ejemplo) y luego la presentamos para su valoración a usuarios de las universidades de Las Palmas, Valencia,Castellón, Málaga y Granada".
Según afirma, "los resultados demuestran que efectivamente el usuario, casi siempre de forma no consciente, castiga mucho una interpretación en la que los elementos no verbales no son los adecuados, y no pueden entrar a valorar lo suficiente la interpretación que no es tan buena desde el punto de vista del contenido". "Cuando se le pregunta a un usuario si estos aspectos no verbales son importantes, suele responder que no". Sin embargo, el resultado de esta investigación demuestra lo contrario. Es la primera vez que se llega a una conclusión como esta en la investigación sobre calidad de la interpretación.
¿Cuál es la utilidad de este trabajo? "Entre otras cosas, el hecho de que todos estos aspectos se puedan trabajar y mejorar, incluso la agradabilidad de la voz, y que el intérprete los puede optimizar", afirma Collados.
Pero ¿qué sucede con el "interpretado"? ¿Influyen los elementos no verbales del "ponente" en la interpretación? ¿Cuál es su peso en el paso del discurso original al intérprete? Para contestar a esta pregunta, el grupo de expertos de la UGR grabó en vídeo a ponentes y discursos originales en alemán, francés e inglés, de una sesión de tres días del Parlamento Europeo. Grabaron asimismo las interpretaciones que se llevaron a cabo en las cabinas española, francesa, y alemana ("lo que supone un material único de estudio".
"Hemos transcrito todos los discursos e interpretaciones mediante un sistema de transcripción exhaustiva basada en los métodos existentes, completados con estos aspectos no verbales”. Después, utilizando una “aplicación informática diseñada para ello, se puede ver y escuchar el discurso original y cotejarlo con las interpretaciones y los datos de los análisis".
En este caso, "aspectos como la velocidad del ponente, si el discurso es leído o no, o si tiene acento no nativo ocupan lugares destacados". De hecho, "por ejemplo, un ponente monótono, puede desvirtuar una interpretación porque el profesional pierda la atención o el hilo, y dificultar así el entendimiento final entre el ponente y el usuario de la interpretación". "Creemos que habría que educar a los organizadores de congresos, a los ponentes y a los políticos en estos aspectos para facilitar el entendimiento, que es el objetivo final de la interpretación. Que entiendan que la interpretación no es algo automático", afirma la profesora Collados. "En definitiva, lo que queremos con nuestro trabajo es mejorar la calidad de las interpretaciones".
Referencia Bibliográfica:
Collados Aís, Á., Pradas Macías, E.M., Stévaux, E. & García Becerra, O. 2007. La evaluación de la calidad en Interpretación Simultánea: Parámetros de incidencia. Granada: Comares.
Fuente

El español es más rápido pero transmite menos que el inglés

Los españoles se expresan más rápido que los franceses, italianos o ingleses, pero transmiten menos información por segundo según el último estudio sobre lenguaje realizado por la Universidad de Lyon.
La investigación, que ha contado con el apoyo del Centro Nacional de Investigación Científica francés, desvela una correlación negativa entre la densidad de información cntenida en las sílabas de una lengua y la rapidez con la que esta se expresa, explicó uno de sus responsables, Francois Pellegrino.
Ese análisis sitúa al español en el penúltimo puesto de ls siete idiomas estudiados en cuanto a la cantidad de información transmitida por sílaba, lo que quiere decir que sus usuarios deben pronunciar hasta el 30 por ciento más sílabas para expresar l mismo que en inglés o en chino mandarín.
La paradoja es que la lengua de Cervantes es también, después del japonés, la más rápida a la hora de hablarse, con 7,82 sílabas por segundo, frente a la media de 6,1 sílabas en inglés en esa misma fracción de tiempo, un hecho que confirma un hipótesis ya avanzada hace décadas: que la rapidez de un idioma se adapta a su estructura.
De las lenguas puestas a prueba, el inglés, el francés, el alemán, el español, el italiano, el mandarín, el vietnamita  y el japonés, solo la última supera al español tanto en rapidez como en baja densidad de información por sílaba pronunciada.
Pellegrino recordó que "lo que constituye una información puede ser muy diferente de una lengua a otra", pesto que en francés el pronombre personal debe añadirse a una frase cuando es sujeto, mientras que el español lo puede omitir.
En consonancia con esas obligaciones sintácticas, la rapidez de pronunciación de un idioma se adapta para intentar transmitir la misma cantidad de información por minuto.
En este sentido, el investigador destacó que si se extrapolan las conclusiones a los países de habla hispana en América Latina, se puede deducir que aquellos acentos que tienden a acortar la duración de las sílabas reducirán el ritmo del habla, y viceversa.
Por otra parte, se apunta que existen dos limitaciones sintácticas en la forma en la que se expresa un lenguaje: las llamadas de urgencia, qe requieren pocas sílabas para ser efectivas, y la memoria humana, que dificulta recordar una palabra que se extiende más allá de cierto número de sílabas.
Agencia EFE, publicado por el Litoral, 26 de diciembre de 2011.