Creado por Patricia Pradolin, docente de Práctica de la Interpretación, Introducción a la Traducción y Orientación Profesional

jueves, 24 de mayo de 2018

Entrevista a la Intérprete Mariela Calabretta


Agradecemos mucho a la traductora intérprete Mariela Calabretta y felicitamos a la alumna Alexia Leiva por su trabajo.
1.     ¿Qué hizo que usted decidiera empezar o seguir una carrera como la de interpretación?
La verdad, siempre me gustó el tema de la interpretación más que la traducción. Acá en Paraná, donde yo resido, y en Santa Fe, todavía no existía la carrera de interpretación… nos estamos remontando al año 2001. Uno de los motivos principales fue una entrevista que le hicieron a Paul McCartney, uno de los integrantes de los Beatles, que es una de mis bandas favoritas, y lo que pasó fue que no me gustó la manera en que lo interpretaron. Durante mucho tiempo, de chica, estudié mucho sobre de la vida de ellos, y como que sentí que el intérprete le pifió bastante en algunas cuestiones. Entonces dije que algún día iba a seguir la carrera de interpretación e iba a ser intérprete aparte de traductora.
Cuando me metí en el mundo de la interpretación, me di cuenta que muchas veces el intérprete no le erra por falta de preparación o de estudio sino por la inmediatez del trabajo, ya que en el momento a uno se le puede hacer una pequeña laguna mental de 2 o 3 segundos… y es ahí donde uno tiene que salvar el momento. No importa cuánta preparación tenga uno sobre el tema que esté interpretando, puede cometer algún pequeño error de igual manera.
2.     ¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos le gusta de esta profesión? ¿Por qué?
Lo que más me gusta, y porque no le tengo pánico, es el hecho de que, cuando se es intérprete, uno interactúa y es visible, salvo cuando está en una cabina que no se lo ve. En cambio, el traductor es como un fantasma, no lo ve nadie. Lo que trato de decir es que si bien son carreras o campos de trabajo muy similares, en la interpretación uno forma parte del proceso de otra manera.
Por otra parte, también me gusta el tema de la dicción, de tener que ponerle una voz, una impronta. Por ejemplo, me ha tocado interpretar varias ceremonias de casamiento y esa diversidad que por ahí la traducción no lo permite, la interpretación sí lo hace.
¿Qué es lo que menos me gusta? Como en todo, no me gusta que en el siglo en el que estamos, sigamos siendo una profesión tan poco reconocida, que siempre haya que estar “peleando” un presupuesto y se nos menosprecie. Ojo, entiendo que hay un desconocimiento por parte de la sociedad de lo que es el intérprete, aunque si nos remontamos a los juicios de Núremberg en Alemania, los intérpretes fueron clave y desde ahí en adelante, se podría decir que es un profesional sumamente importante en un montón de cuestiones, al igual que el traductor.
Como resultado, uno de los aspectos que menos me gustan sería esta falta de reconocimiento por parte de la sociedad. Si uno pone el ejemplo de un abogado o un médico, a este nunca se le discute lo que cobra, pero a nosotros siempre se nos trata de dar vueltas, por más que yo esté matriculada como traductora o intérprete y tenga un tarifario mínimo. A veces, es imposible hacérselo entender al cliente y hay que terminar educándolo o rechazando trabajos ya que, por ejemplo, el trabajo en cabina es un desgaste mental que, primero que se trabaja de a pares y segundo, hay toda una preparación previa, un estudio, una organización, y es feo que todo eso no se tenga en cuenta. Pero bueno, creo que también es un trabajo nuestro como profesionales del área instruir, de a poco, a la sociedad.
De la misma manera, no me gustaba el hecho de que un profesor de inglés me dijera: “Vos sos traductora, ¿qué hacés dando clases si sos traductora?”. En consecuencia, un día dije: “Voy a ser profesora para que nadie me pueda discutir qué hago acá y yo pueda decir que este lugar me lo gané”. Y así lo hice, me recibí. Soy profesora, este es mi lugar, y es una de las profesiones que me apasiona. Lo mismo me pasa ahora cuando veo a un traductor o a un profesor interpretando ya que si bien son profesiones emparentadas, todas requieren de habilidades o destrezas distintas, y que por algo uno las estudia, las ejercita y las alimenta. Por ejemplo, creo que si un traductor nunca vio una cabina, no va a saber cómo usarla o saber hacer el trabajo.
3.     ¿Le es difícil mantenerse al día con las noticias o el hecho de tener curiosidad por todo, o es algo que ya forma parte de su rutina/personalidad?
Ser curioso es como un principio de estas profesiones. Si uno no es curioso o si uno no está informado acerca de lo que pasa en el día a día, no va a ser nunca un buen traductor o un buen intérprete.
¿Cómo me mantengo al día? Primero y principal, me levanto todos los días con el televisor como despertador, puesto en un canal de noticias a un horario determinado, en el cual sé que van a estar los títulos. Por lo tanto, ya de entrada me levanto enterándome qué es lo que pasó durante la noche y lo que se espera para el día. Y en cuanto a las noticias, uno trata de leer todo lo que más puede. Por ahí trato de hacerlo directamente en el idioma inglés, por ejemplo, si quiero saber sobre algo que pasó en el mundo, entro a un medio extranjero, como la BBC, el New York Times o cualquier otro, en vez de leerlo en un medio argentino. El hecho de leer las noticias ya forma parte de mi rutina como también la curiosidad que, de hecho, ya formaba parte de mi personalidad.
En resumen, la curiosidad es uno de los motores principales. El hecho de estar traduciendo, por decirte… en este momento yo estoy trabajando en un proyecto sobre una universidad que tiene determinadas acreditaciones internacionales y yo podría sentarme a traducir perfectamente puesto que entiendo todo lo que dice. Sin embargo, me puse, por mi cuenta, a buscar las diferencias entre cada una de esas acreditaciones. “¿Por qué una y no la otra?” Es más, hasta para decirle al cliente: “Mirá, me parece que si lo que vos querés es sumarle prestigio a tu trámite, yo haría la traducción de esta acreditación que, por mi investigación, encontré que es la más importante de las tres que tiene.” Eso es curiosidad y también brindarle un poquito más de servicio al cliente.
4.     En algún momento de su carrera como intérprete, ¿se propuso cumplir una meta como por ejemplo, llegar a interpretar a una persona muy importante, o que usted considerara importante ya sea un político, actor, etc.; adquirir cierto nivel de conocimiento; ...? De ser así, ¿cree que logró alcanzar esa meta?
Por supuesto, me hubiese encantado interpretar a determinadas personas que hoy no podría, pero porque habría que revivirlas, como determinados músicos o artistas, científicos como Einstein, Galileo. Hace poco, el 19 de abril, fue el día de la bicicleta debido a que un científico, si mal no recuerdo suizo y el inventor del LSD, estaba haciendo sus experimentos y por ejemplo, me hubiese encantado tener la oportunidad de interpretarlo mientras contaba su experiencia y cómo logró llegar a eso. También me hubiese encantado interpretar determinados juicios o participar en estos.
Hoy en día, me encantaría poder interpretarlo a Paul McCartney si viene a la Argentina de vuelta, o básicamente un buen actor, Hugh Grant, por ejemplo. En su momento, otra persona que me hubiese encantado interpretar es al primer ministro inglés, pero obviamente no llegué. De acá desde Paraná es muy difícil tener ese alcance, son muy pocos por ahí los intérpretes y son más los que están en Buenos Aires los que tienen ese privilegio de poder llegar a interpretar o estar en mesas o rondas de trabajo con políticos, actores. Sí creo que si uno se propone una meta, va a hacer todo lo posible por lograrla.
Hoy por hoy, mi meta personal como intérprete es seguir trabajando en la profesión en sí, lo cual es bastante difícil porque no hay mucho trabajo y lo que llegue a haber se pelea bastante.
5.     Y por último, ¿llegó a interpretar sobre cierto tema a pesar de que este no fuera de su agrado o tuviera una posición distinta? ¿Cuál fue y por qué lo hizo?
Me pasó de tener que interpretar a una persona que venía de afuera a hablar sobre agrotóxicos a una institución acá en Paraná. Yo estaba a favor de su postura en realidad, es decir, en contra del uso de estas sustancias químicas. Pero lo que se tornó un poco complicado o difícil fue que en el público, el cual era bastante reducido, había personas que eran proagrotóxicos y la otra mitad que era antiagrotóxicos, y se empezó a generar toda una discusión entre ellos. Al principio, esta era “pacífica” por así decirlo. Luego fue elevándose de tono y se empezaron a decir absolutamente de todo, a insultarse con todo lo que te puedas imaginar. El disertante, que no entendía mucho ni de español ni de inglés ya que no eran sus lenguas madres (aunque sí dio la disertación en inglés), nos preguntaba a mi colega y a mi (estábamos interpretando de a dos), qué era lo que estaba pasando. La cuestión era que, como te decía antes, no solo discutían sino que también se decían cosas como: ‘Sos un hijo de…’ ‘Andate a la pu… que te parió’ y nosotras no podíamos decirle esto al disertante. Entonces, la posición que tomamos fue de comunicarle que estaban discutiendo entre ellos en un tono bastante alto pero que él no tenía nada que ver.
Sí me pasó una vez de tener que traducir algo, donde mi posición era totalmente distinta a la que tengo hoy en día. En su momento cuando me llegó el trabajo, pequé, solamente leí un par de hojas, vi que lo podía hacer, lo presupuesté y me lo asignaron. Llegó la hora de ponerse a trabajar y ahí fue que me di cuenta de lo que estaba traduciendo: eran métodos de convencimiento para atraer adeptos a un determinado tipo de religión. En otras palabras, eran técnicas de liderazgo pero aplicadas a esto, a convencerte de que te asocies a esta religión y que aportes determinada cantidad de dinero. Me shockeó bastante ver cómo le lavan el cerebro a las personas para que se queden en una determinada religión, fuese católica, judía, etc. Terminé el trabajo y listo, no había vuelta atrás. Era chica, recién estaba empezando a trabajar y bueno, cometí ese pequeño error de no haber leído entero el original antes de hacer un presupuesto y dar el ok.
Básicamente eso, no me ha tocado interpretar temas que no sean de mi agrado. Directamente, si es algo que no es de mi agrado o con lo que no me voy a sentir a gusto, no lo hago, o si veo que no me da, tampoco. Un ejemplo: hace poquito, dos o tres semanas, fui convocada para interpretar en un congreso que era muy técnico, sumamente especifico, todas cuestiones de energía, electricidad, etc. y para mí, era poco el tiempo del cual yo disponía para prepararme y fue por eso que decidí no tomar el trabajo. Además, por una cuestión personal también ya que si voy a hacer un trabajo, voy a tratar de hacerlo lo mejor posible y en este caso, yo sabía que eso no iba a ser posible.

Entrevista a un intérprete profesional


Muchísimas gracias por esta entrevista a la intérprete que con generosidad compartió sus consejos pero, que por motivos de confidencialidad, no puede revelar sus profesión. Excelente trabajo de la alumna Florencia Paz Alonso, muchas gracias.

1)  ¿Qué es lo más difícil y lo más gratificante de la profesión?
Lo más difícil es mantener la calma en los momentos en los que no se entiende bien al orador. Lo más gratificante es ver que el cliente ha quedado satisfecho.

2) ¿Alguna vez se arrepintió o dudó de haber elegido esta profesión?
Me estoy arrepintiendo ahora porque el tio Google nos reemplazará en menos de 10 años, si sigue evolucionando la tecnología a pasos agigantados.

3) ¿Cuál es su preparación previa antes de interpretar?
 Informarme sobre el tema, leer todos los documentos disponibles, buscar glosarios.

4) ¿Alguna anécdota que recuerde?
Una vez estuve en Turquía y la intérprete turca al inglés, una chica joven y sin duda con muy poca experiencia en esos temas tan atroces, se retiró de la sala de reuniones (era en consecutiva) al cabo de 10 minutos, dijo que iba al baño y nunca regresó. Fue muy cómico y, al mismo tiempo, muy trágico. Seguro que nadie le había explicado lo difícil que podía ser el tema.

5) ¿Considera importante trabajar en conjunto con otro intérprete?
Me parece fundamental poder apoyarme en mi colega cuando se hace una reunión difícil en simultánea, llena de cifras y cosas raras, porque 4 orejas oyen mejor que 2.

6) ¿Alguna vez durante una interpretación se trabó o se le quedó la mente en blanco con algún término que no le salía? ¿Cómo lo resolvió?
No creo que exista ningún intérprete al que no le haya pasado eso al menos una vez. La forma de solucionarlo es recurrir a la paráfrasis hasta que se vuelve a prender la lamparita.

7) ¿Cuáles considera que son las herramientas necesarias para perfeccionarse?
Estar en contacto con gente que habla nuestros idiomas de trabajo como lengua materna, viajando a los países para impregnarse de lo que allí se dice y cómo se dice, yendo al cine y mirando por televisión o internet series, noticieros y documentales que nos permitan ampliar la cultura en ese idioma y familiarizarnos con los acentos y regionalismos. Esto me parece indispensable para el inglés cuyas numerosas variantes lo vuelven un constante desafío.

8) ¿Qué consejo podría dar en cuanto a la toma de nota?
La toma de notas es sumamente personal, cada uno encuentra su propia técnica al cabo de un tiempo, no puedo aconsejarte nada.

9) ¿Qué consejo podría darle a alguien que está iniciando la profesión?
Que te apures porque, como te dije antes, creo que tiene obsolescencia programada.




Entrevista al Intérprete Sergio Viaggio


Muchísimas gracias al Sr. Viaggio por su generosidad. Excelente trabajo Sabrina García.

Sergio Viaggio es un traductor e intérprete nacido en Argentina. Traduce e interpreta desde los idiomas ruso, italiano, francés e inglés al español.
Estudió en la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos «Patrice Lumumba» de Moscú, donde se graduó como licenciado en lengua y literatura rusas. En 1974, entró como traductor de la sección española en la sede de Nueva York de la Organización de las Naciones Unidas y un año después se pasó a la sección de intérpretes. Desde 1991 hasta su retiro de la ONU en 2005, se desempeñó como jefe de la sección de interpretación de la Oficina de las Naciones Unidas en Viena. Desde el 2005 trabaja como traductor e intérprete freelance.
Fue nombrado Profesor Honorario de la Universidad de Vic (España) en 2005 y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Bath (Reino Unido) en 2008.
Es miembro de honor de la AIPTI, miembro de la AIIC y miembro honorario de ADICA desde 2009. Fue uno de los fundadores de la Sociedad Europea de Intérpretes.
Entrevista:
1)   ¿Cómo y cuándo se interesó por la interpretación como profesión?
Por puro azar, estando ya de traductor en la ONU. Un colega se pasó a intérprete y empezó a tener pilas de tiempo libre. Me dije que, si le pagaban lo mismo por trabajar la mitad, le pagaban el doble. No es muy romántico que digamos, pero es la pura verdad.
2)   ¿Qué tipo de interpretación prefiere, consecutiva o simultánea? ¿Por qué?
La S, pero, en parte, porque nunca adquirí una buena técnica para tomar notas. Por otro lado, saboreo el desafío de resolver los problemas ipso pucho y luego descansar media hora. Nuevamente, poco romántico.
3)   Usted interpreta, entre otros idiomas, del ruso al español. ¿Considera que las diferencias lingüísticas entre ambas lenguas dificultan más la interpretación? (a diferencia, por ejemplo, de la interpretación italiano-español, donde ambas lenguas pertenecen a la misma familia lingüística)
Sin duda. A IGUALDAD DE CONDICIONES!!!!! Cuanto más disímiles las lenguas, tanto mayor el esfuerzo de procesamiento, pero sobre todo en IS. En IC y debido a la separación del momento de la comprensión del de la producción, en mi experiencia, las diferencias cuentan menos. Pero siempre viene bien que la lengua de origen le facilite a uno las cosas sugiriéndole soluciones. Se paga, claro, con el mayor peligro de interferencias.
4)   ¿Considera que es importante que los intérpretes sepan más de un idioma?
Cuantimás mejor. Por un lado amplia la imprescindible cultura general, pero, por el otro, permite una mayor competitividad en el mercado.
5)   ¿Cree que la gente, en general, es consciente de la importancia de la tarea del intérprete?
Niporputas. Como tampoco de la del traductor. La gente cree que lo que creen muchos intérpretes y traductores: que en habiendo UN original, ha de existir UNA traducción/interpretación. El problema es quién se las arregla más rápido y barato para producirla. Un disparate, desde luego, pero la orfandad teórica de la profesión permite estas aberraciones.
6)   ¿Qué consejos podría darle a intérpretes que recién están comenzando su carrera?
Que aprendan a comprender CRÍTICAMENTE, es decir, desde el punto de vista de la intención del orador (manifiesta u oculta) y sepan hablar con miras a la comprensión pertinente del interlocutor, que puede tener (que casi siempre tiene) otros intereses. Que entiendan que lo importante no es LO QUE DICE el original, ni LO QUE DICE el intérprete, sino lo que TERMINA COMPRENDIENDO el nuevo interlocutor, que comprende desde su propio interés, sensibilidad, criterios de aceptación y capacidad hermenéutica. Que lo que verdaderamente cuenta NO ES decir LO QUE DICE EL ORIGINAL, TODO LO QUE DICE EL ORIGINAL, NADA MÁS QUE LO QUE DICE EL ORIGINAL y, si Dios, la lengua de llegada y la pericia lo permiten, COMO LO DICE EL ORIGINAL, sino SOBRE LA BASE de lo que dice el original, lo que CONVIENE o ES PRECISO decir para que el nuevo interlocutor entienda lo que CONVIENE o ES PRECISO que entienda, en función de los FINES METACOMUNICATIVOS del segundo acto de comunicación. Es más difícil, pero mucho más apasionante. Y destrona para siempre al loro barraquero que ametralla lo que sea con tal de sacarse el original de encima.
Dado que lo fundamental es, entonces, que el interlocutor comprenda, hay que hablarle que comprenda con el menor esfuerzo posible, sin ametrallar, entonando naturalmente, sin titubear, sin corregirse a cada sílaba. El intérprete tiene que saber condensar la forma (decir lo mismo, pero más corto: en vez de "formular una pregunta", "preguntar") o resumir el contenido (omitir, por ejemplo información contextualmente innecesaria por redundante o superflua).

Entrevista al Intérprete James Nolan


Muchísimas gracias al Sr. Nolan por su generosidad y felicitaciones por este excelente trabajo a la alumna Sabrina García.
James Nolan is a professional translator, interpreter and trainer. He is an active AIIC member since 2000. He is the author of the well-known book “Interpretation: Techniques and Exercises” (2005).
His language combinations are French>English and Spanish>English.
He graduated from the University of Geneva School of Translation and Interpretation in 1974 and he is a New York Law School graduate.
He worked as a United Nations translator and interpreter for over 28 years. He has served as Deputy Director of the UN Interpretation, Meetings and Publishing Division, Head of Linguistic and Conference Services of the International Tribunal for the Law of the Sea, and head of the UN Verbatim Reporting Service. He has taught interpretation and translation at New York University, the University of the Witwatersrand, and other institutions.
Interview:
1)   Which would you say are the strategies for a successful interpretation?
Be sure your knowledge of the languages involved is up to the task you are setting for yourself. If you sense shortcomings, deal with them by extra preparation. Go into the meeting with an understanding of the subject, the situation, the personalities, the issues, and the jargon involved. Read whatever you can find about them. Talk to people if you can. Get adequate sleep the night before.
2)   How important is it nowadays for interpreters to speak more than one language?
It depends on the client/employer. Some will require two or more passive languages. Some recognize that fully mastering one passive language is more valuable.
3)   In your opinion, do people in general understand how important the work of interpreters is?
People in general tend to underestimate how important the work of an interpreter is, and this is, sadly, reflected in the compensation and working conditions some clients/employers offer. Ironically, some people also tend to romanticize interpreting as if it were a kind of miracle; it is simply a discipline that requires attention, focus and a lot of hard work and practice.
4)   If you could go back in time to your first steps as an interpreter, what advice would you give to yourself?
I would not change what I did. I am glad I started out as a freelance translator and worked my way up to a job interpreting with the UN. Those early years were instructive and laid a good foundation.
5)   Do you have any advice for novel interpreters who are just beginning their careers?
The best advice I can give was summarized in the interview reproduced below.
LMJ : What advice would you give to someone embarking on a career as an interpreter?
James N : I would say: take the necessary time to thoroughly master your working languages, including your "A" language, and to acquire the necessary background knowledge, training, and hands-on experience. Do not confine yourself solely to academic settings. An appropriate degree, such as the Master in Conference Interpreting (MCI), from a good school will help you enter the profession, but interpreting is above all an art that is learned by doing. Build a reputation for quality and reliability. If you have no experience of public speaking and suffer from stage-fright, find a way to acquire more self-confidence, e.g. by joining a public speaking club like "Toastmasters" or an amateur theater group. Keep fit and learn to relax. Explore career possibilities with internet searches and tools like the Yearbook of International Organizations, which lists all international organizations in the world, indexed by subject-matter, location and working languages. Take pains with your resume. Prepare for competitive examinations using the organizations' web sites. When starting out, accept even brief volunteer assignments as a community interpreter for the sake of experience. Join an interpreter's association as a student member. Study the AIIC Code of Professional Ethics and Tips for Beginners. Read widely in all your languages and broaden your general knowledge by attending meetings or lectures on current issues. Set your goals carefully, use your time wisely, and take advantage of the opportunities that come your way. Practice interpreting daily, using the wealth of speeches now available on the internet. Record yourself, listen to your performances with a critical ear, and then work systematically on getting better at whatever gave you trouble, whether it was speed of delivery, financial terminology, metaphors, numbers, or reformulation. Resist the temptation of becoming a "polyglutton": mastering two or three languages is better than knowing several superficially. Finally, do not spend too much time on abstract linguistic theorizing. Remember the advice of De Gaulle's interpreter, Constantin Andronikov: "The interpreter is like a centipede; if he thought about what his feet are doing, he would be unable to walk."




jueves, 17 de mayo de 2018

Entrevistas a los intérpretes María Cecilia Lipovsek y Santiago Krsul

Muchas gracias a ambos intérpretes y a la alumna Camila Rivera por estas entrevistas.


Santiago Krsul 

Santiago Krsul es un intérprete de conferencias formado en los institutos CCIT, Estudio Lucille Barnes y McDonough. Actualmente cursa la Especialización Técnica en Interpretación de Conferencias, un postítulo dictado en el IES en Lenguas Vivas «Juan Ramón Fernández», casa de estudios de la que se graduó como traductor y en la que actualmente imparte clases de traducción general y periodística. Es apasionado de las lenguas y de la comunicación intercultural. Además, disfruta de los desafíos lingüísticos y la adrenalina típica de las situaciones de tensión máxima características de la interpretación.

¿Cómo y cuándo dio los primeros pasos en la profesión?
Di mis primeros pasos en la profesión de la mano de mis primeros profesores de interpretación. Comencé estudiando en un instituto privado de Buenos Aires y, ya en el tercer de los cuatro años de formación, me contrataron para interpretar durante una semana en una petrolera. Fue una semana muy agotadora, no solo por la interpretación en sí sino porque nos trasladábamos de un lugar a otro (primero La Plata, después Córdoba y, finalmente, Puerto Madero), pero me ayudó a aprender un poco «a los golpes». Fue una experiencia muy rica y me permitió trabajar en varias modalidades (whispering, enlace, consecutiva formal).

¿Qué le resultaba desafiante en sus inicios? ¿Y en este momento de su carrera?
En un principio, me resultaba difícil saber cómo prepararme para un evento. Me ponía nervioso que no me enviaran el material de la conferencia, no saber de qué se iba a hablar. Con el tiempo, me di cuenta de que muchas veces pasa eso y uno tiene que conformarse con investigar a fondo lo poco que sí sabe sobre el evento. Sin embargo, para que las cosas salgan bien, hay que tener una muy buena formación de base: en una conferencia sobre petróleo pueden surgir cuestiones de contabilidad y hay que tener el conocimiento necesario para poder sortear ese obstáculo. Hoy en día me resulta difícil encontrar el tiempo para seguir formándome, para seguir aprendiendo y practicando, que es algo que me encantaría hacer todos los días.

En sus años de experiencia, ¿cuál es la lección más valiosa que aprendió sobre la labor del intérprete?
Tantas cosas. Pero destaco que es una tarea difícil, una tarea que exige mucho todo el tiempo: saber mucho sobre todo lo que uno pueda, saber pararse frente al público, poder manejar la voz para que no se noten los nervios, estar atento a lo que dice el compañero de cabina y ayudar cuando hace falta… Todo el tiempo corremos el riesgo de equivocarnos, de que las cosas salgan mal, porque la interpretación es necesariamente una tarea de improvisación. No podemos estudiarnos de memoria el discurso porque, aunque nos lo pasen con antelación, el orador siempre puede agregar o sacar algo, o bien cambiar todo. A diferencia de la clase que uno planifica, o de la traducción que uno hace con sumo cuidado y precisión, la interpretación nos exige agilidad mental, respuestas rápidas. Nos pone al borde del precipicio todo el tiempo. Lo importante es aprender a pararse y sentirse cómodo al borde del precipicio.

¿Qué consejos le daría a alguien que recién se inicia en la profesión?
Que no deje de estudiar. Que estudie todo lo que pueda, que se arme glosarios, que los sistematice. Que lea mucho sobre actualidad y amplíe su cultura general. Nunca sabemos qué nos puede tocar en un evento; si leemos y corremos los obstáculos, vamos a tener menos probabilidades de caernos en la mitad de la carrera.


Maria Cecilia Lipovsek

Bio
María Cecilia Lipovsek es traductora egresada del IES en Lenguas Vivas, Juan Ramón Fernández, e intérprete de conferencias, egresada del CCIT. Inicio su carrera profesional como interprete comunitaria y capacitadora de intérpretes en 2003 y, desde enero de 2015, reside y trabaja en Londres, donde lanzó MCL Interpreting, un servicio dedicado a la interpretación corporativa, diplomática y de conferencias.
Es miembro de la AATI y del ITI, el London Regional Group y otros grupos profesionales. Además de disfrutar del cine, la buena comida y viajar, mantiene una presencia online activa a través de su blog sobre el mundo de la interpretación y la vida profesional de los intérpretes. 

¿Cómo y cuándo diste los primeros pasos en la profesión?

Tuve mi primer trabajo como intérprete comunitaria remota para una empresa estadounidense después de finalizar mi primer año de estudio en el Lenguas Vivas cuando todavía vivía en Buenos Aires y me enamoré de la profesión. Antes de eso, trabajé como profesora de inglés.

¿Qué te resultaba desafiante al comienzo? ¿Y en este momento de tu carrera?

Al principio todo es nuevo y un reto. Lo más difícil fue aprender las nociones de biculturalidad necesarias para hacer mi trabajo y aprender a manejar mis tiempos para no descuidar mis estudios. También necesité de mucha diplomacia y delicadeza ya que, durante unos cuantos años, fui en la oficina la jefa de quienes eran mis compañeros de clase en la facultad.

En este momento, mi desafío más grande es aprender el lado “comercial” de la profesión; desde diseñar una campaña de marketing o relaciones públicas, hasta conseguir clientes y mantener los papeles y la contabilidad al día. También, en los últimos años, pase por la experiencia de insertarme de cero en un mercado y un país totalmente desconocidos, así que aprender a manejar el aspecto comercial de la profesión me fue fundamental.

En tus años de experiencia, ¿cuál es la lección más valiosa que aprendiste sobre la labor del intérprete?

La lección más valiosa que aprendí es la necesidad de ser pacientes, lo que no significa que siempre logre serlo. Al menos no el 100% de las veces.

La segunda lección más valiosa que aprendí es la importancia de ser respetuosa de mis clientes, de mis colegas y de la profesión en general. La interpretación es una actividad colaborativa y nunca debemos olvidarnos de eso.

La tercera lección más valiosa que aprendí es que la calidad de nuestro trabajo es nuestra mejor carta de presentación y que, por lo tanto, nunca debemos descuidarla.

¿Qué consejos le darías a alguien que recién se inicia en la profesión?

Le diría que participe activamente de las organizaciones profesionales, que nunca deje de estudiar y de formarse también en las disciplinas complementarias a nuestra labor, que sea paciente (sobre todo con él mismo) y que sea generoso. Además, le diría que viaje, especialmente a aquellos países donde se hablen sus lenguas de trabajo. La nuestra es una profesión multifacética y multinacional y no hay nada como vivenciar en 3D lo que aprendimos en la universidad.



Recomendaciones de Fundéu


jueves, 19 de abril de 2018

Se fue un grande


Michael Halliday -Lingüista británico

 El fundador del Departamento de Lingüística  de la Universidad de Sídney en 1976,
 falleció el pasado domingo 15 de abril a la edad de 93 años.

Reconocido internacionalmente como el fundador de la teoría del lenguaje conocida como Lingüística Sistémico-Funcional (LSF). Su interés por la educación y su visión del lenguaje como instrumento esencial en la enseñanza y el aprendizaje son mundialmente reconocidos. Sus publicaciones y su trabajo han constituido una poderosa influencia en diversos ámbitos disciplinares y en la investigación lingüística en general en las últimas décadas. Su labor ininterrumpida a través de los años representa un hito en la historia de los estudios sobre el lenguaje. Su concepción del lenguaje como fenómeno social ha actuado como una suerte de faro para los estudiosos del lenguaje.